- Guerra en Europa Los misiles rusos congelan Ucrania: "Ni perdón ni rendición"
Ruslan Stefanchuk (1975, Ternópil) es un hombre clave en el entorno del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski. Es presidente de la Verjovna Rada (Parlamento de Ucrania) y una de las figuras clave en la coordinación parlamentaria durante la guerra y en la agenda de integración europea. Durante su reciente visita a España, pide que el apoyo continúe porque "el objetivo de Putin no es sólo Ucrania. El objetivo de Putin es establecer su dominio en el continente europeo". También insiste que "las garantías de seguridad deben ser vinculantes, no queremos otro Memorándum de Budapest" porque "Putin sólo entiende el uso de la fuerza". Está siendo un invierno difícil en su país: "La intención rusa es dejar el territorio de Ucrania fuera de los estándares de habitabilidad". Pero en su ánimo no asoma la idea de renunciar a su soberanía: "Ante Rusia hay que dar la cara: si no, pierdes. Y nosotros no queremos perder"
Pregunta. España ha sostenido un apoyo político amplio a Ucrania: ¿Qué espera usted de Madrid en 2026 que todavía no esté ocurriendo?
Respuesta. Me gustaría empezar con palabras de agradecimiento. Porque hoy en día es extremadamente importante estar en España. Empezar con las palabras "muchas gracias" por todo lo que España, el pueblo español, la familia real, las Cortes Generales y el Gobierno están haciendo por Ucrania y el pueblo ucraniano. Pero además de las palabras de "gratitud", me gustaría decir que todavía necesitamos la continuación de este apoyo. Porque es extremadamente importante para nosotros, especialmente ahora, contar con asistencia en el sector energético. Porque Rusia ataca constantemente la infraestructura energética, todos los días y todas las noches, aprovechando que las temperaturas en Ucrania son extremadamente bajas, hasta -25 grados. Su intención es dejar nuestro territorio fuera de los estándares de habitabilidad. Pero es muy importante para nosotros que los ucranianos, que llevan mucho tiempo demostrando su resistencia a la agresión rusa, tengan la oportunidad de seguir apoyándose en sus amigos, entre los que están los españoles. Pero los asuntos del apoyo energético, el tema de cerrar activamente los ataques desde el cielo, los temas relacionados con el apoyo financiero a Ucrania siguen siendo muy relevantes ahora.
P. Putin ha exigido que Kyiv se retire de la región de Donetsk. Incluso Donald Trump ha insinuado que Ucrania podría ceder Crimea. ¿Cree usted que puede haber una solución basada en territorios?
R. Ucrania, que ha apoyado la vía diplomática para resolver estos problemas desde el primer día, tiene varias líneas rojas. Y la integridad territorial es una de esas líneas. No podemos, como Estado, como pueblo que derramó sangre en esta lucha, simplemente ceder nuestros territorios. Porque tanto el Donbás como Crimea forman parte de Ucrania. Al igual que Madrid, Alicante y Mallorca forman parte de España. La integridad territorial debe preservarse en nuestro estado. Lo segundo importante para nosotros en estas negociaciones es preservar el derecho de Ucrania a su soberanía. Porque solo Ucrania puede decidir a qué alianzas unirse, cómo desarrollar su país, de quién ser amigo, a quién no apoyar. Este es un derecho sagrado, por el que los ucranianos pagan hoy un precio extremadamente alto. Y el tercero es el tema de las Fuerzas Armadas de Ucrania: es nuestra seguridad. Porque las Fuerzas Armadas de Ucrania hoy no encarnan solo la seguridad de Ucrania, sino la seguridad de todo el continente europeo. Y estas cosas son simplemente claves para Ucrania, no pueden ser objeto de negociaciones. Estamos dispuestos a hablar de otras cosas.
P. ¿Por qué cree que Putin tiene esa obsesión con el Donbás? Ni siquiera es la única zona donde están los rusoparlantes.
R. Esa historia sobre la población rusoparlante es extremadamente paradójica. Porque Putin ha estado diciendo todo este tiempo que entró a Ucrania para proteger a la población rusoparlante. De hecho, tenemos un gran número de ciudadanos ucranianos que viven en el este de Ucrania y que trataron a la Federación Rusa con gran respeto. Hablaban mayoritariamente ruso, veían la televisión rusa, leían libros en ruso. Pero Putin inició su ataque a Ucrania matando a estas personas. Y así, hoy en día, la gente que está en Donbás, en Járkiv, en Crimea, no entiende por qué se han convertido en víctimas del deseo maníaco de Putin de apoderarse de Ucrania y crear una Unión Soviética 2.0. Sienten una gran frustración. Por lo tanto, este mito de que Putin protegerá a los hablantes de ruso chocó con la realidad de esta terrible guerra. Para Putin el Donbás es un fetiche. Solo quiere el Donbás y Crimea, como un niño pequeño quiere algún tipo de juguete. Pero somos adultos y debemos explicarle a Putin que hay reglas en el mundo, que hay derecho internacional en el mundo, que no puedes despertarte por la mañana en el siglo XXI e intentar redibujar las fronteras de otros países. Putin, que desprecia el Derecho Internacional, debe ser responsabilizado ante el Derecho Internacional. Eso se llama justicia. Como me contó el lunes el presidente del Senado español, mi gran amigo Pedro [Rollán], en las tiendas de souvenirs españolas suele haber una inscripción que decía "el que lo rompe lo paga". Y esto es muy importante, es un principio. Si has estropeado algo, si has hecho daño a alguien, tienes que pagar por ello. Por lo tanto, todos los asuntos relacionados con la congelación de sus activos deberían contribuir a que Putin pague por esta guerra. Porque es lo justo.
P.El año pasado la Unión Europea intentó ponerse de acuerdo respecto a la confiscación de activos rusos. Hay miedos políticos a dar ese paso, igual que los ha habido en el caso de entregar determinadas armas. Estamos ya en el cuarto año de la invasión a gran escala. ¿Cómo contempla la actitud de Europa en concreto ahora mismo?
R. En Ucrania bromeamos diciendo que es el cuarto año del tercer día en el que Putin tenía que haber tomado la capital. Así que cuando me piden un consejo para los europeos, éste es el primero: no tener miedo de Putin. Putin nunca pide permiso para invadir. Nunca se ve limitado por la burocracia para tomar esa clase de decisiones. Me parece muy importante que en el asunto de la defensa actuemos mucho más rápido y eficientemente en materia de protección. Porque es crucial responder al uso de la fuerza que muestra en relación con Ucrania y Europa, y responder a ello con fuerza porque es el único idioma que [Putin] entiende: ser rápidos, más eficientes, más sabios, más astutos, porque esta es la única forma de derrotar a Putin. Al menos, así es como operan las Fuerzas Armadas de Ucrania. No esperan a la burocracia. Simplemente luchan y demuestran su efectividad. Hay un momento en que la burocracia es importante, pero no puede ser decisiva. Hay un momento en que simplemente hay que dar la cara. Si no, perderás. Y nosotros no queremos perder.
P. En un eventual escenario de congelación del conflicto, ¿qué garantías de seguridad serían suficientes para Kyiv?
R. Las garantías de seguridad que deberían proporcionarse a Ucrania deberían, ante todo, garantizar que no habrá una nueva invasión por parte de la Federación Rusa. Y en caso de invasión, ofrecer una respuesta para repelerla por parte de todo el mundo civilizado. Y en segundo lugar, esas garantías deben ser legalmente vinculantes. Porque delante de usted está un representante del país que firmó el memorando de Budapest. Quiero recordarles que, bajo el Memorándum de Budapest, Ucrania renunció al tercer arsenal nuclear del mundo, y que después uno de los garantes [Rusia] atacó a Ucrania. No queremos otro Memorándum de Budapest. Queremos garantías de seguridad legalmente vinculantes.
P. ¿Y qué papel real puede jugar la Unión Europea en todo esto?
R. Esta cuestión no sólo debería tratarse entre Estados Unidos y Ucrania, sino también con Europa. La Unión Europea debería tener su propia voz en las negociaciones diplomáticas y en esas futuras garantías. Entiendan que el objetivo de Putin no es sólo Ucrania. El objetivo de Putin es establecer su dominio en el continente europeo. Porque siempre hace eso. Putin, como cualquier ruso, está acostumbrado a disfrutar de beneficios por los que no ha hecho ningún esfuerzo. Por eso los hijos de los rusos estudian en universidades europeas, no en algún lugar del interior de Rusia, en Siberia, sino en universidades de Reino Unido, España, Italia, Francia, Alemania. Compran villas aquí, hacen sus negocios aquí. Es decir, usan lo que no crearon. Y por eso creen que tienen derecho a hacerlo. Putin, en una ceremonia que, al preguntarle dónde terminan las fronteras de Rusia, respondió que las fronteras de Rusia no terminan en ningún sitio: ésa es la mejor respuesta para todos los que se preguntan si se detendrá en las fronteras de Ucrania. Hoy, usando el ejemplo de Ucrania en el combate, [Rusia] está perfeccionando nuevas habilidades para hacer la guerra. Está estudiando un nuevo arma, que son los drones, y aprendiendo nuevas tácticas de guerra. La experiencia que tiene Ucrania en la guerra con la Federación Rusa es una experiencia única y podemos contribuir a la seguridad en Europa. Es decir, no solo estamos pidiendo ayuda: estamos dispuestos a compartir nuestra experiencia y convertirnos en garantes de la seguridad del continente europeo. Tengamos en cuenta que hoy Putin, pese a no ser miembro de la OTAN, tiene derecho a vetar cualquier decisión de la Alianza a través de países como Hungría u otros. Ningún país de la OTAN tiene garantía de que cuando salga el tema del Artículo 5 [de defensa mutua] de la Carta de la OTAN, no habrá ningún país que bloquee este asunto. Esto ya supone un desafío para todos los miembros de la Unión Europea, para todos los miembros de la OTAN. Solo el ejército ucraniano es hoy un verdadero garante de la seguridad del continente europeo. Llevamos cuatro años demostrando al mundo entero que podemos contener un gran ejército.
