- Conferencia de seguridad Europa activa la disuasión nuclear y el pacto con Estados Unidos
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El convencimiento de que Europa debe negociar y abordar la disuasión nuclear avanza con fuerza. El canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ya han hablado sobre ello y han dejado claro que el continente europeo tiene que ser capaz de defenderse por sí mismo de Rusia, y eso obligatoriamente conlleva contar con un paraguas nuclear. La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, también ha señalado en dos ocasiones que ese debate es necesario, y esta misma semana el presidente del Consejo Europeo, António Costa, se manifestó en una línea muy similar.
"Tenemos que analizar el futuro de la arquitectura de seguridad europea. Y, desde luego, todo el mundo es ahora más consciente que hace algunos años de que la paz sin defensa es una ilusión. Todos los países europeos están reflexionando ahora sobre cuál será el futuro de nuestra arquitectura común de seguridad. Y, como saben, Francia y el Reino Unido también están hablando con otros países europeos para estudiar cómo pueden ofrecer una disuasión nuclear común a todos los países europeos. Creo que este es un debate abierto en el que necesitamos hablar y trabajar juntos", apuntó Costa en su visita a Oslo.
Y si se pregunta en el ámbito diplomático de la capital comunitaria sobre cuáles son las conversaciones que se tienen a ese nivel entre países, la respuesta es la misma. "La mayoría de los países lo ve como un debate necesario y pertinente", explican desde un país del norte, y añaden que en cualquier caso no se debe perder de vista "el rearme convencional y el apoyo continuado a Ucrania".
"Rusia ha formulado reiteradamente amenazas nucleares durante su guerra contra Ucrania para intimidar a Europa, pero está claro que no se puede permitir que esta táctica tenga éxito. La OTAN sigue siendo la piedra angular de la disuasión nuclear. Alemania, Francia y otros Estados miembros de la UE están ahora hablando de una mayor cooperación europea en cuestiones nucleares, pero no como sustituto de la OTAN", añade a todo ello un alto funcionario comunitario. La postura es clara.
El cambio de prioridades de Estados Unidos, que se centrará en el Indo-Pacífico, su exigencia a Europa para que asuma más responsabilidades en su propia defensa y el convencimiento de muchos servicios de inteligencia de que Vladimir Putin atacará un país de la UE cuando acabe la guerra en Ucrania han hecho que el continente gire al ámbito nuclear. El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, es casi la única voz que rechaza esta vía. "Hace 70 años, nuestros padres y abuelos llegaron a la conclusión de que la disuasión nuclear era demasiado costosa y demasiado arriesgada", afirmó el pasado fin de semana en la Conferencia de Seguridad de Múnich. "La disuasión nuclear es demasiado peligrosa", añadió, para terminar su intervención asegurando que "el rearme nuclear no es la senda a seguir". Pero la Unión Europea camina ya en otra dirección. También en este punto.
La cuestión ahora es decidir qué hacer y cómo plantearse la disuasión. Kallas ha sugerido que, tal vez, se debería revisar el tratado de no proliferación. "El panorama general en este momento parece ser que las normas de ayer ya no se aplican hoy, así que nos corresponde diseñar nuevas normas", ha asegurado. Merz, por su parte, rechazó hace unos días que Alemania desarrolle sus propias armas nucleares y se inclinó más por aprovechar las que ya tienen Francia y también Reino Unido.
"No quiero que Alemania piense en dotarse de armamento nuclear propio", afirmó el canciller esta semana en un podcast emitido en el marco de la Conferencia de Seguridad, al tiempo que recordó precisamente su compromiso con el tratado de no proliferación. Pero también señaló que el país tiene "aviones con capacidad nuclear". "Podríamos transportar armas nucleares estadounidenses y, teóricamente, eso también podría aplicarse a armas nucleares británicas y francesas", explicó.
Para algunas voces, estas afirmaciones suponen una forma de recular por parte de Merz. De rebajar el tono. Sin embargo, ya sea con armamento propio o con el de otros países, la esencia del mensaje es la misma: tener la capacidad nuclear de intimidar a Putin y, llegado el caso, desplegar las armas necesarias.

