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Ecuador se suma a la presión de Washington al expulsar al embajador cubano

El gobierno de Daniel Noboa ha ordenado a su embajador en La Habana que regrese de inmediato a su país

Basilio Antonio Gutiérrez García en la Embajada de Cuba en Ecuador
Basilio Antonio Gutiérrez García en la Embajada de Cuba en EcuadorEmbajada de Cuba en Ecuador
Actualizado

De forma sorprendente, sin explicación oficial y sin previo aviso, el gobierno de Ecuador ha ordenado la expulsión del embajador cubano y de toda la misión diplomática del país caribeño. El embajador Basilio Antonio Gutiérrez ha sido declarado persona no grata y se le ha dado un plazo de 48 horas para abandonar Quito.

Para cerrar el círculo de medidas diplomáticas, el gobierno de Daniel Noboa ha ordenado a su embajador en La Habana que regrese de inmediato a su país.

"El gobierno de Ecuador reafirma su compromiso con el respeto al Derecho Internacional y a la defensa de los altos intereses nacionales", detalló la Cancillería ecuatoriana en un comunicado.

Horas después de conocerse la noticia fue el propio Noboa quien publicó en sus redes sociales un vídeo en el que se ve a un funcionario cubano quemando documentos en la azota de la legación diplomática. "Parrillada de papeles", ironizó el mandatario.

De esta forma, Ecuador se suma a la presión de Washington en contra de la dictadura cubana, a la que ha sometido a un bloqueo petrolero para forzarla a llegar a acuerdos en pro de un cambio de régimen. Desde el Departamento de Estado, comandado por el cubanoamericano Marco Rubio, se filtró que las autoridades estadounidenses mantienen diálogos con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, apodado El Cangrejo, el nieto favorito de Raúl Castro.

Para el fin de semana está prevista una minicumbre en Miami entre Donald Trump y varios de sus aliados en el continente, en la que también participará Noboa. Entre los invitados figuran el argentino Javier Milei, el boliviano Rodrigo Paz, el hondureño Nasry Asfura, el salvadoreño Nayib Bukele, el panameño José Raúl Mulino, el dominicano Luis Abinader, el paraguayo Santiago Peña, el costarricense Rodrigo Chávez y la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar.

El objetivo de este cónclave con aliados ideológicos y socios comerciales es el de fortalecer el bloque político que gravita en torno a Trump, que el propio Rubio se ha encargado de coordinar. Frenar a China y sus operaciones comerciales figura como punto número uno para Washington, que en lo que va de año ha conseguido torcer el brazo a la que parecía todopoderosa revolución bolivariana.