Macron asegura que "cuando Chipre es atacada, Europa es atacada" en su visita a la isla
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha protagonizado este lunes un movimiento geopolítico de alto calado en el Mediterráneo oriental al aterrizar en Nicosia tras los recientes ataques con drones ejecutados por Irán. En un contexto de máxima tensión regional por la guerra que enfrenta a Estados Unidos e Israel contra el régimen de Teherán, Macron ha querido dejar clara la postura de París respecto a la seguridad de la Unión Europea, cuya presidencia semestral ostenta actualmente Chipre.
Con una firmeza inusual, el mandatario galo ha sentenciado que "cuando Chipre es atacada, Europa es atacada". La respuesta francesa no ha sido únicamente diplomática, sino que ha venido acompañada de un despliegue militar de gran envergadura. Macron ha anunciado "un movilización sin precedentes de nuestra Armada" en una operación diseñada para blindar el tráfico marítimo en la zona.
Este operativo incluye el envío de "ocho fragatas" adicionales, dos portahelicópteros y el buque insignia de la Marina francesa, el portaaviones Charles de Gaulle, que ya se encuentra fondeado frente a las costas de Creta. Este despliegue tiene como objetivo "reforzar los recursos militares ya presentes en la región, garantizar la libertad de navegación desde el Mar Rojo hasta el estrecho de Ormuz y contribuir a la distensión".
El Charles de Gaulle, que llega desde el Atlántico Norte, cuenta con una unidad naval de apoyo compuesta por dos fragatas, un buque cisterna, un submarino y unos 40 aviones, entre ellos los cazas Rafale. Además, el portaaviones se integrará en la operación europea Aspides, bajo coordinación griega.
Durante sus reuniones en Pafos con el presidente chipriota, Nikos Christodoulides, y el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, Macron ha enfatizado que la defensa de la isla es "una cuestión esencial para su país, para su vecino, socio y amigo, Grecia, pero también para Francia y con ella, la Unión Europea". En su discurso, el presidente ha querido matizar que estas misiones son "puramente defensivas" y que su fin último es proteger a los cerca de 400.000 ciudadanos franceses que residen en la zona.
Asimismo, ha reafirmado el compromiso de Francia con aliados regionales como Qatar, Kuwait, Jordania o Arabia Saudí, calificándolos como "países que han sido atacados o desestabilizados y a los que brindamos nuestro apoyo". Esta visita adquiere un alto valor simbólico, especialmente tras el ataque iraní contra la base británica de Akrotiri hace apenas una semana, un suceso ante el cual Macron ha querido adelantarse con una respuesta rápida y contundente.