LA LECTURA
Música

La libertad radical de Niño de Elche y Raül Refree: "No hacemos las cosas para reafirmar posiciones"

El cantaor más heterodoxo y el poliédrico productor plasman en el disco 'Cru+es' su larga relación de música experimental

Niño de Elche y Raül Refree
Niño de Elche y Raül RefreeSergio Enríquez-Nistal
Actualizado

Después de haber agotado seis años sin dar el paso, flirteando encima de los escenarios de todo el mundo, sincronizados para alcanzar la eternidad incrustrada en la improvisación, Raül Refree y El Niño de Elche han dado el paso: sacan disco. Publicaron el 10 de octubre Cru+es, un trabajo que contiene 10 canciones, las primeras concreciones de una relación vaporosa que no busca identificarse con nada. "Me ha atraído siempre su apertura", dice Niño de Elche de Raül Refree. "Lo diferenciador de trabajar con Raúl se da desde lo inexplicable. Fluye la cosa, improvisas, hay un espacio inexplicable donde es evidente que sucede. Va más allá de que sea un músico multinstrumentista que conoce las estéticas. Eso no te asegura la conexión. Los músicos más conservadores son los multinstrumentistas, los disciplinados. Nosotros somo más de entres. El disco se sitúa entre varios estilos", reflexiona el flamenco místico rival de la ortodoxia.

La conversación trata de desgranar qué los hace cómplices. "Creo firme y profundamente en olvidar lo aprendido. Aprender es importantísimo. Que no se entienda lo contrario. Al momento de enfrentarte a la creación y al arte me he encontrado con tante gente... Hablarlo es fácil. Lo difícil es hacerlo. Vi que Paco era capaz de afrontar cada momento creativo olvidando lo aprendido", dice Refree sobre Niño de Elche. "Da igual lo que puedan pensar los demás. Me he encontrado tantas veces con estas ideas de autoafirmación. De tener que demostrar que eres capaz de cantar o tocar". Ahora habla Niño de Elche. "Esto nos une mucho. Dicen: 'Niño de Elche no sabe cantar, Raül no sabe tocar'. Es una cosa ajena a nuestros intereses. Hace equipo. Hay un no forzar la autofirmación constante. Tenemos una relación jocosa con este tipo de etiquetas. No hacemos las cosas para reafirmar posiciones".

Y Raúl Refree sella la complicidad. "No nos da ningún miedo no hacer. Nos gusta más lo no hecho que lo hecho. Lo que no has tocado te gusta más: el silencio. Me encanta de Paco su manera de no cantar. Es muy reconfortante. Me sentía igual encima del escenario. Canta sin cantar. A otros artistas le dan miedo el silencio. El vacío".

"Nuestras referencias van de Bach a la electrónica"

Raül Refree compara el disco con una fotografía analógica. Se ha creado en una sola toma. "Es diferente al proceso que tienen otros discos. En las dos direcciones se pueden conseguir materiales o músicas muy emocionantes. En este disco, no hay nada quirúrgico. La primera capa fue tocada y cantada en directo. Lo hemos hecho a cuatro manos. Mucha gente pensará que yo he hecho la música y Paco las letras. Al grabar, reaccionábamos a lo que hacía el otro. Las capas sucesivas han funcionado en esta dirección. No ha habido una edición sino una elección de los materiales que gustan más en las capas que has creado", explica.

Para saber más

Van poniendo encima de la mesa las referencias de Cru+es. "Siempre nos preguntan por las letras. Tenemos muchas cosas comunes en lo musical. Low, con su productor BJ Burton. Ryichi Sakamoto. Arthur Russel apareció en este proceso. Bach. Las variaciones", comenta Niño de Elche. "La sencillez de los contrapuntos de Bach", interviene Raül Refree. "No lo habíamos pensado antes. En el momento de enfrentarnos a la grabación sucede de manera orgánica". Niño de Elche: "Los dos tenemos una mochila cultural que hemos volcado. La música sacra", añade otra referencia. "O la electrónica más salvaje, como Oneohtrix Point Never". Al disco han llegado desde lo salvaje. "Veníamos de hacer conciertos en los que improvisábamos piezas de 12 minutos. Y con todo el bagaje hemos llegado al estudio a hacer canciones concretas. Parece que la experimentación tiene que ser solo instrumental...", advierte Refree.

"Nos gusta la gente que puede entender que la canción es un espacio donde los arreglos y la forma de abordarla puede ser tomada como idea experimental, tal y como sucede con la tradición", confirma Niño de Elche.

¿Y qué os diferencia? "La mayor parte son diferencias", coinciden los dos.

Quieren ir a por la trilogía.