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Jacob Elordi y Margot Robbie

Lo que espero de la nueva Cumbres Borrascosas: sexo, dramón... y Heathcliff sin camisa

Jacob Elordi y Margot Robbie prometen la versión más pop, más lúbrica y menos violenta de 'Cumbres Borrascosas', un 'scroll' infinito de escenas de alto voltaje

Jacob Elordi y Margot Robbie en una escena de Cumbres Borrascosas.
Jacob Elordi y Margot Robbie en una escena de Cumbres Borrascosas.Warner
Actualizado

"Será un 50 Cumbres Borrascosas de Grey", me dijo mi prima hace unos días. Como fanáticas de un buen drama de época, comentábamos el inminente estreno de la nueva versión de Cumbres Borrascosas. Sí, parece inevitable: lo gótico se volverá carnal. Será "Los Bridgerton en el páramo". Hormonas, tragedia y rencor.

Cada época tiene los Heathcliff y Cathy que se merece. Recordemos: dos críos crecen juntos en un caserón junto al páramo. Él es huérfano, acogido por la familia de ella. Se quieren, no pueden dejar de pensar el uno en el otro. Pero... pasan cosas, cosas malas. Amor del obsesivo, del violento... del que no acaba bien.

En la versión del Hollywood dorado (1939), Heathcliff y Cathy eran Laurence Olivier y Merle Oberon. Ambos, estrellas con algo que ocultar, inadmisible entonces. Olivier acababa de dejar a su mujer por Vivien Leigh. Oberon nunca contaría su origen: a su madre la había violado el padrastro y era de ascendencia asiática. Aquello acabaría apartándola de Hollywood cuando el cine en color empezó a mostrar que no era tan blanca... Sus Heathcliff y Cathy también esconden la cara más fea de la novela de Emily Brontë: ni ella parece tan caprichosa ni él tan salvaje y resentido.

Para saber más

Alejados de aquel romance blanqueado, los 90 sí fueron época de antihéroes y amores tóxicos. La versión de 1992 -Juliette Binoche y Ralph Fiennes- revela todos los defectos de la pareja. Voluble ella, rencoroso y brutal él. Son como estrellas de rock noventeras, de aquellas a las que se les perdonaba todo. Guapos, salvajes... y con pelazo. Esta película sí nos muestra cómo el drama se redime en la siguiente generación: el ascenso de los nepobabies.

Y llegamos a 2026. La versión más pop, la más lúbrica. Heathcliff es Jacob Elordi (el Heathcliff que nos merecemos). Como estrella de su tiempo, lo hemos conocido en una serie de HBO (Euphoria) donde ya interpretaba a un Adonis oscuro con traumas de la infancia. Cathy es Margot Robbie, que vuelve a producir su proyecto y, por primera vez, será mayor que Heathcliff. Difícil no caer en la obsesión...

En Barbie -también producida por Robbie- consiguió convertir a la muñeca de proporciones imposibles en un icono feminista. Así que es muy posible que logre meternos en la historia de amor de Cathy y Heathcliff olvidando sus peores defectos. ¿Veremos al Heathcliff más violento, al que se casa por despecho y maltrata a su mujer? Difícil ignorar esas red flags hoy...

Jacob Elordi y Margot Robbie en una escena de Cumbres Borrascosas.
Una de las escenas lúbricas de la nueva Cumbres BorrascosasWARNER

Lo que ya sabemos es que estos Heathcliff y Cathy serán más carnales. Pasión explícita, al estilo Bridgerton (aunque Jacob Elordi sin camisa sea capaz de revolucionar tantas hormonas como todos los hermanos Bridgerton a la vez). Así lo indican los antecedentes de su directora, Emerald Fennell: Saltburn optimizaba para el algoritmo esas películas de la alta sociedad inglesa que tanto me gustan. No era Retorno a Brideshead, sino un videoclip con escenas virales, mucho sexo y escasa profundidad.

El tráiler de Cumbres Borrascosas lo confirma: Heathcliff sudoroso, el clímax de Cathy, la música de Charli XCX... Lujuria en el páramo.

Por supuesto, hay buenas películas que se permiten anacronismos -el Romeo + Juliet discotequero de Baz Luhrmann, la María Antonieta en Converse de Sofia Coppola-, pero Cumbres Borrascosas no será una de ellas. Dicen las críticas que es "una tontería implacable", "Disney puesto de anfetaminas"...

Mr. Darcy vs. Heathcliff

¿Me molesta que destrocen "la mayor historia de amor de todos los tiempos"? Para nada. Aunque así se está promocionando (con el conveniente estreno el fin de semana de San Valentín), si hablamos de romances decimonónicos con caballeros taciturnos, yo siempre he preferido a Mr. Darcy.

Disfruto más de la alegre mordacidad de Jane Austen que de la intensidad moral de las Brontë. Orgullo y Prejuicio sí es una gran historia de amor con la que empatizar. Hasta tiene su parte epistolar, como los mensajes de Tinder o los DMs de Instagram hoy. Hablamos del siglo XIX, sí, pero Mr. Darcy es un señor que te gustaría llevarte a casa en el siglo XXI.

Pese a todo, como adicta al drama decimonónico -y, para qué negarlo, a Jacob Elordi-, veré Cumbres Borrascosas. No espero una gran película ni enamorarme de Heathcliff. Espero un buen placer culpable.