CELEBRITIES
Entrevista
Es actriz de musicales, bailarina y cantante

De víctima de bullying a diva viral, potente y empoderada: la historia de María León, la gran apuesta mexicana del Benidorm Fest

La cantante saltó a la fama en un talent show, posteriormente se convirtió en la líder de una de las bandas más recordadas de Latinoamérica y, desde, 2016, vuela en solitario.

María León, en un posado reciente.
María León, en un posado reciente.A.D.R.
Actualizado

Como cada año, el Benidorm Fest reúne a artistas anónimos y alguno que otro consagrado. Como Melody y Sonia y Selena en 2024 o Azúcar Moreno y Rigoberta Bandini en 2022. Pero, este 2025, el festival ha dado un giro internacional y ha convocado a tres grandes estrellas latinas: Ale Sergi y Juliana Gattas, quienes forman el archiconocido dúo Miranda!, y María León (39), una cantante mexicana, que cuenta con seis reconocidos álbumes, hits virales -como El tiempo de ti, Qué bello y Piérdeme el respeto-, una vasta experiencia en musicales y un currículum en el que destacan más de 10 programas de televisión.

Es decir, María es, probablemente, una de las artistas más exitosas que pasará por el concurso. Pero, pese a su fama, no le da miedo competir con intérpretes que nunca se han subido a un escenario. Asegura que quiere seguir aprendiendo. "Para mí, siempre ha sido muy importante la idea de 'espectáculo'. Sobre todo, los que combinan diferentes artes. Soy bailarina, me encanta la música pop y creo que por ahí me llamó la atención. Y en cuanto supe que existía la posibilidad de que los latinoamericanos pudiéramos colaborar, me emocionó la idea de ir a Madrid y unirme a un campamento", menciona la artista que, en el certamen, formará un dúo con la ex triunfita Julia Medina.

Para saber más

"La verdad es que ya tengo ganas de ver todo lo que podemos hacer con Julia. Me emociona y no me da miedo, porque estoy acostumbrada a meterme en problemas y a salir de mi zona de confort. Llevo más de 20 años en esta industria y la he visto evolucionar. Y, a veces, me ha tocado estar bien plantada y otras, apenas agarrada con los dedos", explica sobre su exitosa carrera, que comenzó en un talent, en 2002. El programa se llamaba Popstars y, al convertirse en una de las finalistas, formó un grupo llamado T de Tila. Aunque esa no ha sido su banda más popular.

A mediados de la década del 2000, María se unió a la que se convertiría en una de las agrupaciones más exitosas de su país: Playa Limbo. Un cuarteto que cuenta con verdaderos himnos en su repertorio. Como El eco de tu voz, que cuenta con 110 millones de reproducciones en Spotify, y 10 para las 10, que sigue sonando en todas las radios. Pese a ello, León decidió dejar la agrupación en 2016 y volar con alas propias. Algo que ha conseguido con excelencia. De hecho, ha sacado dos discos y ha pasado por diversos concursos en México. Como Bailando por un sueño, ¿Quién es la Máscara? y La voz.

"Podría decirte que sí, que se me da bien intentar ganar los concursos. Aunque, por un tiempo, estuve peleada con la idea de participar en estos formatos, porque esto implica probar que eres suficiente como artista. Cuando llevas tantos años de trayectoria puede sentirse pesado. Puede ser hasta doloroso pensar que alguien puede decirte que no eres talentoso. Pero, si lo ves desde otra perspectiva, creo que el Benidorm Fest puede ayudarme a crecer. Las situaciones incómodas siempre te hacen crecer... y yo, hace mucho tiempo, aprendí a no tener miedo a fracasar", confiesa la artista, que cuenta con 2,8 millones de seguidores en Instagram.

"Creo que cuando eres figura pública te conviertes, a veces, en un foco de odio. Fracasas tantito y la gente avienta sus propias inseguridades hacia ti. Pero ya tengo la piel bastante gruesecita. La vida me ha regalado un armazón precioso", señala antes de hablar sobre su infancia, en la que se vio forzada a desarrollar una personalidad invencible. "Fui víctima de bullying por ser gordita, uniceja y con las piernas chuecas. Fue duro, pero eso me ha permitido usar el arte como transformación. Siempre digo que soy alquimista porque transformo lo doloroso en algo hermoso como la música. Por ejemplo, cuando alguien toma una canción mía escrita desde el dolor y la vuelve funcional para su vida, deja de pesarme. Y, para mí, ese es el éxito", dice antes de referirse al comienzo de su carrera.

De acuerdo con su relato, María entendió que el arte era su destino cuando se subió a un escenario, a bailar El Cascanueces. "Estaba por cumplir cuatro años y mi papel era el del ratón, porque no me ponían tutús por mi peso. Pero ahí era feliz. Ahí no se metían conmigo, no me juzgaban y si era un ratón, era un ratón. Y, al bajar del escenario, le dije a mi mamá 'creo que me voy a morir de hambre' y le expliqué que solo me veía bailando o cantando, pero no siendo dentista como ella. Yo quería ser artista y nunca lo dudé. Y, afortunadamente, mis papás me dieron todas las herramientas. Tuve clases de canto, baile y guitarra y pronto comencé a buscar el aplauso", revela.

"De niña yo pensaba eso: si me aplauden, lo hice bien, si no, no. Luego entiendes que no puedes vivir del aplauso y empiezas a cobrar. Pero cuando ves lo que tu música genera, entiendes que sí hay un sentido de responsabilidad social, aunque tú no lo busques, porque la música impacta. Hubo un tiempo en que sentí la responsabilidad de ser fuerte y empoderada, pero al conectar con la gente entendí que era más importante abrir mi lado vulnerable, frágil, imperfecto. Ahí conectaban más. En un principio, me aterraba dejar al "sargento", ese personaje que creé para sobrevivir a la industria machista. Pero empecé a darle espacio a María... y se formó una red de apoyo entre mujeres", indica.

Aun así, el hecho de que León se muestre transparente no significa que abra de par en par las puertas de su vida para que todos tengan derecho a opinar. "Lo que vivo está en mis canciones, sí. Pero a mí me gusta mantener mi vida privada resguardada. Solo comparto lo que me parece necesario. Pero te puedo contar que no tengo esposo y no tengo hijos y he dedicado mi vida entera a este trabajo, que me encanta. Mis cables a tierra son mi familia y ellos me inspiran mucho. También me inspira el amor, aunque en este momento esté en una vorágine. Me inspira esa capacidad humana de volver a creer siempre", finaliza.