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Roberto Leal fue el protagonista de El camino a casa en su entrega emitida el martes 20 de febrero. El formato de La Sexta llevó al presentador a rememorar su infancia en Alcalá de Guadaíra (Sevilla). No pudo contener las lágrimas al recordar a su padre, fallecido hace cuatro años.
El andaluz confesó que repitió curso dos veces cuando estaba en el instituto: "Tuve una época en la que no sabía muy bien hacia dónde iba". Una conversación con su padre en aquel entonces se le quedó grabada: "Yo llevaba un colgantito, una cosa muy moderna. Me paró un día, cuando vio las notas. Solamente me cogió del collar, pegó un tironcito y me dijo 'estudia, que yo no he podido'. Eso fue como una llamada de atención".
El conductor de Pasapalabra contó que su progenitor empezó a trabajar como albañil cuando tenía 11 años: "No tenía otra opción. Yo la tengo porque él y mi madre con su esfuerzo me podían pagar una carrera. Y estudié". Señaló que era un hombre de pocas palabras, "pero cuando hablaba, hablaba".
Leal se emocionó al ver varios vídeos de su infancia con su familia. "Ese es mi padre", indicó antes de echarse a llorar. "Era una época superguapa", comentó con la voz entrecortada. "No recuerdo ni dónde era esto. Eso es vida", apuntó.
El entrevistado explicó: "Él vivió mi oficio, pero los momentos grandes ya no los vivió". Albert Espinosa le preguntó si hablaba con él tras su fallecimiento. El conductor de El Desafío respondió: "De alguna forma. Ojalá pudiera hablar con él de verdad, pero lo tengo muy presente. Qué época tan bonita".
Sus lágrimas en su antigua casa
El camino a casa terminó llevando a Roberto Leal al piso en el que había vivido cuando era pequeño. El sevillano se quedó impresionado al descubrir que podía entrar y ver el lugar: "Hostia, tío. Es brutal". Sus ojos se llenaron de lágrimas mientras estaba en el salón y comprobaba que la distribución seguía siendo la misma.
"Es una emoción bonita", destacó el presentador. Mercedes Guillén, su madre, le dio una sorpresa al aparecer en la vivienda. "Hacía 30 años que no entraba aquí", compartió ella. Su hijo añadió: "Y aquí fuimos muy felices".
