FAMOSOS
Juicio

El duro relato de una presunta víctima deja a Marius Borg sin fuerzas para declarar

El hijo de la princesa Mette-Marit no estuvo en condiciones de hablar en el juicio después de que una mujer contase cómo abusó repetidamente de ella mientras la filmaba con su móvil.

Marius Borg el pasado 19 de enero de camino a una reunión con su abogado en Oslo, después de ser acusado de nuevos delitos.
Marius Borg el pasado 19 de enero de camino a una reunión con su abogado en Oslo, después de ser acusado de nuevos delitos.GTRES
Actualizado

"Va a estar complicado que declare hoy", avanzó ante el Tribunal de Oslo Petar Sekulic, uno de los abogados de Marius Borg Høiby en el juicio en que el hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega comparece como acusado de una cuarentena de delitos, incluidas cuatro violaciones. Según el programa de este miércoles, Marius debía hablar después de que lo hiciese la tercera de las cuatro mujeres a las que presuntamente violó. Sin embargo, Sekulic pidió al juez, Jon Sverdrup Efjestad, que su intervención se aplazara: "No está en condiciones".

Efjestad accedió sin que hubiese más explicaciones sobre el estado de Høiby. Desde que el juicio comenzó el 3 de febrero, el hijo de la princesa ha parecido en algunos momentos más bien indispuesto, incluso temblando o rompiendo a llorar. Una de las primeras sesiones tuvo que ser interrumpida debido a que, según medios noruegos, sufrió un ataque de ansiedad.

También pudo ser que no se sintiese con fuerzas para hablar tras escuchar el duro relato de otra de sus presuntas víctimas, que siguió a la declaración del padre de otra de ellas el día anterior. "Siento una gran ira hacia Høiby", dijo el hombre. "Si él, algún día, tiene hijos, lo entenderá".

La mujer que declaró este miércoles narró hechos acaecidos en el Forenom Aparthotel de la capital noruega, que en el resumen del pliego de cargos figuran del siguiente modo: "En la mañana del sábado 2 de noviembre de 2024, en Lakkegata 3, Oslo, introdujo los dedos y presionó su boca contra la vagina a pesar de que ella era incapaz de oponerse al acto por sueño y/o embriaguez".

La mujer, cuya identidad no se ha hecho pública, estaba pasando el fin de semana en la ciudad. Salió con unos amigos el viernes por la noche y fueron invitados a una fiesta en casa de un conocido de Marius. Como en otro de los casos tratados anteriormente en el juicio, se celebraron juegos de carácter erótico y el hijo de la princesa tomó cocaína. "Tenía una cartera Louis Vuitton con una pequeña cuchara que usaba para consumirla", recordó la mujer.

Ella habló bastante con Marius y lo invitó a ir a su hotel. Hacia las 4:30 de la mañana cogieron un taxi juntos. "Noté que el buen ambiente del principio había cambiado un poco, o mucho", indicó. "Pensé que sería agradable llevarlo al hotel, pero cuando llegamos pareció muy estresado y frío. La impresión inicial de que era cariñoso, de que se interesaba por mí como persona, cambió. Era como si ya sólo le importase mi cuerpo, como si sólo buscase sexo".

Dibujo judicial de Marius Borg Høiby
Dibujo judicial de Marius Borg HøibyGTRES

Mantuvieron relaciones sexuales consentidas varias veces. Luego, ella dijo que quería dormir: "Estaba cada vez más cansada. Empezaba a sentir que sólo estaba allí tumbada. Pero él nunca terminaba y quería seguir. Estuve de acuerdo hasta que me quedé dormida".

A diferencia de las otras presuntas víctimas, que fueron contactadas por la Policía, la mujer del hotel, como la llaman los medios noruegos, actuó por iniciativa propia. Después de leer una noticia sobre vídeos encontrados en el móvil de Marius, empezó a preguntarse si también habría material sobre ella: "Entonces contacté de forma anónima con la Policía, diciendo que, si había algo en su teléfono de esa noche, podría ser sobre mí".

Para saber más

Sospechaba que Høiby grabó algo, aunque "no tenía ni idea de que fuera tanto". En total, se presentaron en la sala 27 vídeos y cuatro imágenes. La mujer confirmó que en varios de ellos está despierta, aunque aseguró no saber que Marius estaba filmando. "Hay una clara diferencia entre cuando participo y cuando no", apuntó. "En algunos parezco inconsciente".

Contó que cada vez estaba más cansada: "No entendía lo que me pasaba. Estaba tumbada con los ojos cerrados y sentía que él hacía algo ahí abajo". Se durmió, pero "algo" que describió como un fuerte golpe en el área genital la despertó una y otra vez: "Supongo que fueron varios dedos dentro de mi vagina, o que intentó meter toda la mano. Sentí algo duro entrando muy rápido".

El suyo es uno de los tres casos de violación sin coito de que se acusa a Marius. "Siempre tuve sospechas", explicó. "Pero no era capaz de verme como víctima. No quería definirlo como agresión sexual y me llevó tiempo darme cuenta de ello. Pensaba que una violación debía ser con coito".