MADRID
Entre gatas y gatos

La exacróbata que demuestra que el circo no es sólo para niños: "Es un arte rodeado de estigmas, hay que sacarlo del corsé"

Eva Luna García-Mauriño, directora artística de Riesgo, presenta este primer festival de circo de la Comunidad de Madrid en Teatros del Canal

La directora artística Eva Luna García-Mauriño.
La directora artística Eva Luna García-Mauriño.TEATROS DEL CANAL
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No proviene de una familia circense ni tuvo una infancia de fascinación por los acróbatas, los payasos o las fieras que visitaban Madrid. De hecho, pese a que su trayectoria profesional discurrió entre la danza y el teatro, las otras artes escénicas hermanas, esta madrileña relata que descubrió el circo «por casualidad» y ya tarde. «Me pasó un poco como a la mayoría de la población», aclara, pues, sin estirpe ni anécdota alguna grabada para el recuerdo, Eva Luna García-Mauriño tampoco situaba el circo en su radar. Hasta el día en el que se le reveló como un «veneno» tal, que propulsó su vida sin vuelta atrás: «De repente dije: '¡¿Pero qué es esto?¡'», explica sobre aquel deslumbramiento primigenio. Y ya atesora más de 15 años en faena y «obsesionada con que el circo se desarrolle» en España. Con lo último: la dirección artística de Riesgo, el primer festival de circo de la Comunidad de Madrid.

Pero sólo para público joven y adulto. He ahí el desafío doble, con compañías de Canadá, Francia, Bélgica, España, Ucrania, Italia y Argentina en los Teatros del Canal, en una cita arriesgada ya desde su denominación. «Pesa mucho ese imaginario de que el circo es sólo para niños, que está estupendamente, pero es una losa», lamenta. «Es un arte por descubrir y yo creo que ha estado rodeado de estigmas y de prejuicios que pesan sobre él, con una cantidad de tópicos que hace que no se acerque gente que es público potencial. En los últimos años está cambiando, pero han faltado políticas culturales que visibilizasen el circo».

Bien lo sabe, pues primero lo ejerció desde la propia pista, volando y arriesgando equilibrios como ágil de portés acrobáticos: «Me fui enamorando y, cuando me quise dar cuenta, había dejado la danza, el teatro y, 'ostras, es que soy profesional del circo'». Aunque sí que puede fijar en el tiempo aquella primera vez que la marcó con la fuerza del vendaval: «Cuando me fui a Londres y descubrí que había universidades de circo. Fue clave, porque al principio lo concebía como que no te puedes dedicar a ello, que era un hobby, y ver un espacio con una equipación impresionante, una estructura adaptada al circo con todas las necesidades y con una titulación oficial...».

Aunque ella comenzó en el National Centre for Circus Arts (antes, escuela Circus Space ) y giró durante años en un circo tradicional en México, mientras «iba aprendiendo de unos y de otros». Como los artistas clásicos, Eva Luna García-Mauriño se forjó en el oficio practicando bajo la carpa, hasta que se decidió por la enseñanza reglada en FLIC (Italia) y Codarts (Holanda).

Con la decena ya cumplida bajo los focos, sufrió una lesión, su número más difícil a encarar: «¿Y qué hago? ¿Qué hago ahora con mi vida?», recuerda de aquel incidente que, aunque ya lo relata con desenfado, fue crucial. Abandonó la escena, pero logró «volver a luchar por todo lo que había vivido en el extranjero», para ya nunca más cesar de reivindicar el puesto de honor del circo. Desde la codirección de El Invernadero-Espacio Integral de Circo, la vocalía en el Consejo Estatal de las Artes Escénicas del Inaem, la Asociación de Profesionales del Circo de Madrid, con CircoRed, asesorando o al frente de compañías... «Para mí lo importante es sacar al circo del corsé que socialmente se le ha impuesto. La realidad dista mucho de ese imaginario».

Por ello, en Riesgo ha aunado lo clásico, lo rupturista, lo intelectual y lo entretenido, al estilo de esa «diversidad», también de emociones, que, junto al «un poco tópico de la gran familia, pero es que hay una base de confiar en el compañero», dice, distinguen a este arte, cuyas enseñanzas aplicaría, incluso, sobre la cotidianidad del común.

También busca extender los tentáculos del circo más allá del Teatro Circo Price: «Hay una enorme carga y responsabilidad sobre él». Su ideal es que los espectáculos se multipliquen como habituales por otros teatros. «No se les ha dado mucha voz en España, casi ni existen en las programaciones». Pero nada como una exacróbata, ducha en desafíos, para remediarlo.

DNI

- El festival Riesgo acoge ocho montajes, hasta el 22 de febrero.

- Reivindica a Miss Mara, Blai Mateur y Camille Decourtye.

- La compañía Subliminati y Marta Torrents cambiaron su manera de concebir el circo.