El pulso institucional escala días después de que las personas sin hogar que dormían en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas fueran expulsadas de las terminales. La decisión, tomada de forma unilateral por Aena, ha desatado una cascada de reproches desde el Ayuntamiento de la capital, que acusa tanto al gestor aeroportuario como al Gobierno central de falta de voluntad para cumplir sus compromisos en la atención a los más vulnerables.
La vicealcaldesa y actual alcaldesa en funciones, Inmaculada Sanz, ha cargado este martes contra Aena y el Ejecutivo por "nunca" haber tenido voluntad real de cumplir con sus obligaciones: "Se ha demostrado que a algunos se les ha caído la careta de esa falsa humanidad, de ese falso buenismo, y, a partir de ahí, están buscando culpables donde no los hay".
Sanz recalca que la medida fue adoptada sin "ningún tipo de comunicación al Ayuntamiento de Madrid" y denuncia que, una vez expulsadas las personas sin hogar, es imposible realizar un censo, lo que demuestra que "nunca tuvieron la voluntad de cumplir con esa parte de compromiso que les correspondía a ellos".
Del mismo modo, defiende la implicación del Consistorio madrileño para resolver la situación, señalando que han reforzado los recursos del equipo de calle que lleva meses trabajando en la zona. Además, ha recordado la apertura del centro de emergencia "con hasta 150 plazas" para dar una solución concreta a esas personas que estaban pernoctando en el aeropuerto.
"Estamos trabajando todos y cada uno de los días con nuestros equipos de calle. Es profundamente injusto", ha agregado, en referencia a quienes —según su versión— intentan "atacar al trabajo de los servicios sociales municipales".
"Tendrán que explicarlo ellos. Tendrán que explicar por qué, desde el minuto uno, no quisieron cumplir con los compromisos que adquirieron y por qué han tomado esta decisión cruel, inhumana y, de manera absolutamente unilateral", ha zanjado.
A este cruce de acusaciones se suma el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, quien eleva el tono al señalar que Aena "se ha comportado como un desalmado" tras expulsar "por la fuerza a las personas sin hogar y dejarles en la puerta de los terminales en vez de dentro".
Compartiendo la versión de Sanz, ha defendido que supone un varapalo para los servicios sociales "que llevan trabajando meses en Barajas", ganándose la confianza de quienes pernoctan allí para poder redirigirlos a los centros de atención y acogida municipales.
En la misma línea, el responsable municipal ha subrayado que "resolver" los problemas sociales, en general, "requiere de la colaboración de todas las administraciones" y que esta debe producirse de "una manera leal".
Por ello, ha exigido a Aena "que vuelva a la senda de la colaboración institucional" y se reincorpore a la mesa de trabajo para que "todas las administraciones" puedan "colaborar" en la búsqueda de una solución común.
