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La tensión institucional en la Comunidad de Madrid se palpa en prácticamente cualquier cuestión. De ahí que no sorprenda que el aniversario por la muerte de Francisco Franco, conforme se acerca el 20 de noviembre, amplifique más la colisión entre el Gobierno central y la Administración madrileña. En este caso son los alcaldes los que encuentran en la actuación de la Delegación del Gobierno un uso instrumental por parte de Moncloa contra la región.
En las últimas horas se está fraguando el que puede ser uno de los primeros choques por la polémica celebración del medio siglo que en noviembre se cumple de la muerte del dictador. La izquierda, promotora de esta agenda, ve en los actos por el fallacimiento de Franco una ocasión para exaltar los 50 años de libertades en España, y por el contrario la derecha cree que el Gobierno busca profundizar en la crispación como vehículo que mantenga a Pedro Sánchez en Moncloa.
De ahí que, de entrada, la carta que ayer envió el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, a la Federación de Municipios Madrileños (FMM), controlada por el Partido Popular, no haya agradado al grueso de los alcaldes de la región. «Pedimos lealtad institucional. El delegado del Gobierno debe dejar de ser un delegado sanchista contra los madrileños. Le pedimos que trabaje por y para Madrid, y no por y para Pedro Sánchez, su mujer y su hermano», denuncia José Manuel Zarzoso, secretario general de la FMM.
Es decir, que la propuesta de Martín no ha tenido una buena acogida entre los alcaldes madrileños. En la misiva, el delegado del Gobierno insta a la federación a que promueva la participación por parte de los municipios en las actividades del programa España en Libertad. 50 años, que busca «reconocer y difundir los valores de nuestra convivencia» con motivo de la efeméride.
En concreto, Martín se dirige a la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, que dirige la FMM y con quien tiene importantes discrepancias relativas a la política migratoria del Ejecutivo central, ya que la presencia en este municipio del centro de acogida y atención de inmigrantes ha desencadenado el malestar entre los vecinos, que señalan el aumento de la inseguridad.
Ahora la programación del Gobierno para conmemorar el aniversario de la muerte de Franco erosiona un poco más esta difícil relación con Piquet, a modo de anticipo de como también lo hará en unas semanas con Isabel Díaz Ayuso: «Sería una muestra clara del compromiso de las corporaciones locales madrileñas, de la FMM que preside y de usted misma con los valores que nos unen: la democracia, la libertad y la convicencia», incide Martín, que reclama a los alcaldes madrileños que estén «a la altura» de la efeméride.
Una celebración para la que el Gobierno pone deberes a los municipios. En concreto, en este primer contacto se ha solicitado a los equipos de gobierno locales que identifiquen en sus términos municipales lugares «de memoria de la democracia» para la posterior «identificación con placas conmemorativas».
Una acción que de entrada puede generar el rechazo de los alcaldes populares, especialmente después del portazo dado por Ayuso al Gobierno respecto a la Real Casa de Correos, señalada por Moncloa como Lugar de Memoria. La cuestión se encuentra en los tribunales y según contó este diario el pasado 1 de octubre los informes técnicos de la Real Academia de Historia sostienen que el edificio tiene valor por su papel en la Ilustración, y no durante el franquismo.

