MADRID
Educación

Un Hospital de Simulación para formar a los médicos del futuro: UCI, quirófanos y paritorio entre aparatos de última generación para atender (incluso) otra pandemia

La Universidad CEU San Pablo estrena un centro asistencial en el Campus de Montepríncipe para las prácticas de sus alumnos de la rama biosanitaria

Alumnos de la Universidad CEU San Pablo realizan prácticas a un 'paciente' en el Hospital de Simulación, este martes.
Alumnos de la Universidad CEU San Pablo realizan prácticas a un 'paciente' en el Hospital de Simulación, este martes.E. M.
Actualizado

De una sencilla consulta de odontología o fisioterapia, a la atención del parto de un prematuro, un infarto o un accidente de tráfico. De la ambulancia, a las Urgencias, el quirófano, la hospitalización o la UCI. No hay mayor objetivo para la formación clínica actual que recrear al milímetro las situaciones (o lugares) a las que el futuro personal sanitario puede enfrentarse en la vida real. Hacia esa dirección, la Universidad CEU San Pablo acaba de dar un paso más al estrenar, en el campus de Montepríncipe, su Hospital de Simulación, una instalación sin igual en España y que podría convertirse en un centro al servicio público ante cualquier emergencia.

En apenas cuatro meses, el diseño que hace sólo un año se vislumbraba en papel se ha convertido en una realidad por la que pasarán los más de 5.200 alumnos de Medicina, Enfermería, Fisioterapia, Odontología, Nutrición, Farmacia, Psicología y Genética que se hayan matriculado en esta institución.

El centro, de tres plantas y 2.000 metros cuadrados, cuenta con más de 20 espacios sanitarios que reproducen las estancias de un hospital al uso: triaje de Urgencias, box de críticos, consultas externas, habitaciones de hospitalización, quirófanos, UCI de adultos y de pediatría, paritorio, salas de fisioterapia, rehabilitación, odontología y de psicología, farmacia, control de enfermería, esterilización... En ellos, los estudiantes pueden realizar prácticas con muñecos hiperrealistas -abren y cierran los ojos, tienen frecuencia cardiaca y actividad pulmonar-, pero también con actores reales -alumnos de teatro de la propia universidad- con los que entrenarse para la vida real.

La UCI pedriátrica, con un bebé irreal.
La UCI pedriátrica, con un bebé irreal.E. M.

Todas las salas están dotadas de aparatología sanitaria de última generación y poseen sistemas de audio y vídeo, además de un cristal espía, para que tanto docentes como alumnos puedan seguir el aprendizaje desde habitaciones contiguas de control y de observación.

Del domicilio a la ambulancia y el hospital

El hospital ha sido diseñado para recrear todas las situaciones que se pueden dar desde la llegada de un paciente en ambulancia, por eso, a las puertas del centro, hay un vehículo sanitario real. «Tiene de todo, menos motor», contó ayer in situ el director de este innovador espacio, Álvaro Trampal. En él, ensayan cómo subir o bajar a un paciente o cómo estabilizarlo. «En alguna práctica, volcamos un coche para que aprendan a manejar a un paciente en esa situación y a trasladarlo en la ambulancia. Y a veces lo hacemos en colaboración con los bomberos», añadió Trampal antes de mostrar el domicilio de un enfermo -recreado en la segunda planta- donde los alumnos también ponen a prueba las habilidades aprendidas.

El interior de la ambulancia del CEU.
El interior de la ambulancia del CEU.E. M.

«Aquí todo es como en un hospital», señaló el director del centro. «Todos los aparatos son reales. En el paritorio se puede parir, en la incubadora se puede operar....». Incluso, «si hay una pandemia, aquí se podría atender a pacientes», explicó.

Los estudiantes toman allí el primer contacto con el mundo sanitario y se enfrentan desde los casos más sencillos, como pueden ser saludar a un enfermo, ponerle la pulsera identificativa, elaborar informes o inyectar medicación (simulada); a los más difíciles, sondar, intubar o salvar de una emergencia a algún paciente después de haber sido reclamados con un busca. «Aunque aquí nadie se muere, salvo que entrenemos la comunicación al duelo», agregó.

Análisis reflexivo

La simulación, que no se evalúa para no coartar a los alumnos «en el miedo a equivocarse», «está ganando cada vez más protagonismo» en la formación, apuntó el director del centro, quien destacó que «lo más importante» de la práctica «es el análisis que se hace después, siempre desde la reflexión»: «Les preguntamos por qué han tomado una decisión, qué se puede mejorar...».

Para que los estudiantes pongan en uso sus conocimientos antes de saltar a un hospital de verdad, algo que también forma parte de estos grados, la Universidad ha desarrollado este proyecto, en el que ha invertido más de cuatro millones de euros.

Javier María Tello y Tomás Chivato, este martes, en el hospital.
Javier María Tello y Tomás Chivato, este martes, en el hospital.E. M.

«La simulación es esencial para que los alumnos tengan práctica y puedan dar seguridad a los pacientes reales», aseguró, ayer también, el decano del CEU, Tomás Chivato. «El objetivo es formar a profesionales buenos y a buenos profesionales», añadió tras poner en valor la ética y el humanismo de la rama sanitaria y destacar que este hospital viene a dar «respuesta a las necesidades de la sociedad»: «En pocos años, más de 50.000 médicos saldrán de la sanidad. Hay 25.000 alumnos que quieren estudiar, pero sólo 8.000 plazas».

«Nuestro interés por mejorar la metodología docente es imparable», agregó el director general del CEU San Pablo, Javier María Tello, quien calificó el Hospital de Simulación como «una apuesta por la vanguardia».