La Policía Municipal de Madrid detuvo el jueves de la semana pasada a una conductora de nacionalidad española, de 50 años de edad, tras negarse a someterse a la prueba de alcoholemia, circular en sentido contrario y colisionar frontalmente contra un vehículo VTC en el distrito de Latina. Los hechos acontecieron en la zona del Alto de Extremadura, a la altura de la calle Francisco Brizuela, y obligaron a la intervención de varias patrullas policiales en este distrito madrileño de Latina.
El suceso se produjo sobre las 20.07 horas, cuando la mujer, que conducía un Opel Astra rojo, se saltó la mediana de la calzada por causas que aún se investigan y comenzó a circular en sentido contrario. En su trayectoria llegó a partir un bolardo de protección antes de estrellarse de frente contra un VTC de color negro que circulaba correctamente por la vía.
Tras el impacto, la conductora se bajó del vehículo visiblemente aturdida. De inmediato, varias patrullas de la Policía Municipal se desplazaron hasta el lugar donde se produjo el accidente y, para reconstruir lo ocurrido, recabaron el testimonio tanto de varios testigos presenciales como del conductor del VTC.
Tres intentos
Una vez aclarados los hechos, los agentes procedieron a realizar la prueba de alcoholemia a la mujer. En un primer momento, la conductora se negó a soplar, por lo que los policías le advirtieron de que la negativa constituía un delito. Finalmente, accedió a intentarlo, aunque sin éxito. Hasta en tres ocasiones trató de realizar la prueba, pero su evidente estado de embriaguez le impedía soplar de forma continuada: introducía la boca en la boquilla, intentaba despedir aire y se detenía a los pocos segundos.
Uno de los agentes trató de ayudarla con paciencia, repitiéndole las instrucciones, aunque la situación acabó tensándose. «Se lo voy a decir dos veces más, y esta es la primera; después me va a cambiar la actitud, la cara y el tono», le advirtió en primer lugar el policía. Posteriormente, endureció su modulación y le indicó que, si no realizaba correctamente la prueba, sería trasladada al juzgado. «Si no hace la prueba bien, llamamos a otra patrulla y se lo explica al juez», le señaló mientras repetía: «Señora, empiezo a impacientarme». Finalmente, cerca de una hora después del accidente, la mujer fue detenida por un delito contra la seguridad vial, tanto por la negativa a someterse a la prueba de alcoholemia como por conducir en sentido contrario.
En el vehículo viajaba otra mujer de la misma edad, que manifestó a los agentes que ambas habían estado tomando algo previamente en un bar cercano y que, según su versión, la conductora se habría confundido debido a la lluvia y a las obras existentes en la zona.


