- Política Un relevo exprés y "momentáneo" para Rodrigo, el consejero de "más peso político" de Ayuso: "Va a seguir muy encima"
- Política Se reincorpora el consejero madrileño de Transportes, Jorge Rodrigo, tras su baja por un cáncer: "La vida es generosa pero nos pone pruebas difíciles"
Tras cuatro meses apartado por un cáncer, Jorge Rodrigo (Madrid, 1973) retoma su agenda política. Hombre fuerte de Isabel Díaz Ayuso en el Ejecutivo de la Comunidad de Madrid, el consejero regional de Transportes analiza en la primera entrevista desde su regreso a primera línea la crisis nacional por la fiabilidad de la red ferroviaria y el precio de la vivienda, sus dos competencias autonómicas: «Es el triste final de un Gobierno ineficaz», sentencia en conversación con GRAN MADRID.
- Acaba de reincorporarse. ¿Cómo se encuentra?
- Muy bien, con muchas ganas y sobre todo con mucha fuerza para seguir desempeñando mis funciones en el Gobierno de la Comunidad de Madrid. Tengo mucha ilusión por seguir mejorando la calidad de vida de los madrileños a través de mis competencias: transporte y vivienda.
- Del Jorge Rodrigo que en septiembre hizo público que debía apartarse por un cáncer al que ha recuperado su agenda, ¿qué ha cambiado?
- Han cambiado las formas de vivir. Las ganas de seguir luchando y dar gracias a la vida por todo lo que nos da cada día. La oportunidad de ver la vida pasar o plantearte algo como esto es importante, porque te sitúa y te ubica en un momento central de tu vida. He aprendido que la vida es maravillosa. Hay que vivirla y disfrutar de ella lo máximo posible. Te lo da todo, pero de igual forma te lo quita, como dice una canción de Dani Martín. Soy un privilegiado, un afortunado, porque me encuentro muy bien. Mi proceso oncológico no ha terminado, pero va muy bien.
- ¿Qué mensaje le mandaría a esas personas que acaban de ser diagnosticadas con un cáncer?
- Que no tengan miedo. A eso animo a todas las personas que están viviendo el mismo proceso que yo. Que se enfrenten a él con la máxima seguridad y sobre todo con la máxima ilusión de seguir viviendo. Y hacerlo con el máximo empeño y fuerza.
- Vuelve en un contexto marcado por el accidente de Adamuz. ¿Cómo valora la respuesta del Gobierno?
- Es el triste final de un Gobierno ineficaz. Necesitamos un Ejecutivo previsor. No lo tenemos. Todas las infraestructuras del transporte están abandonadas. Tengo claro quiénes son los responsables. El Ministerio lleva ocho años sumido en la corrupción total.
- ¿Cree que Puente es responsable?
- Sin lugar a dudas. Por su dejadez de funciones. No ha sido previsor para mantener y conservar las redes ferroviarias. El máximo exponente es Adamuz, pero lo vemos también en el Cercanías, un sistema que no funciona, abandonado, sin inversiones. Todo eso hace que tengamos problemas serios de seguridad. Los políticos tenemos que garantizar la seguridad, y el señor Puente no lo hace.
- ¿Teme que el accidente mortal y posterior caos en Rodalies pueda darse en Madrid, dado el estado que denuncia en Cercanías?
- Llevamos años avisando al ministro de que algún día podemos tener un disgusto. Le hemos enviado cartas y pedido reuniones, pero hay un apagón informativo: no sabemos ni lo que se hace ni lo que se invierte.
- ¿Es un problema de inversión o de mantenimiento?
- En 2023 nos reunimos para hablar del plan de inversiones en Cercanías. Se nos garantizó que sólo se había invertido 800 millones, cuando había un plan específico para invertir 5.000 millones. No sabemos qué hacen ahora, pero sí vemos dejadez en el mantenimiento: el número de incidencias se ha duplicado en dos años. Nosotros en Metro tenemos un presupuesto reservado específico para el mantenimiento y conservación de la red: en 2025 invertimos más de 35 millones. Lo que no puede ser es que el Ministerio tenga un presupuesto para subvencionar a los ciudadanos el transporte mayor que el presupuesto en mantenimiento y conservación de la red ferroviaria española. El Gobierno se lo tiene que mirar.
- ¿Se prevé un cambio en las revisiones de la vía en Metro, a raíz del accidente de Adamuz?
- Seguimos mejorando, pero por este accidente no hemos cambiado el funcionamiento preventivo de Metro. Trabajamos todas las noches para que no haya ninguna incidencia. E invertimos en la renovación de las vías. En los últimos años, la mitad de la L1 la hemos cambiado totalmente. Toda la L6 la hemos cambiado al cien por cien. Ahora vamos a por la automatización.
- Cuando el consejero madrileño de Transportes dice que una línea se ha cambiado "al cien por cien", ¿se refiere a su totalidad? ¿O a una revisión "integral", como dijo el ministro, en la que no se renueva la vía al completo?
- Lo que yo no hago es mentir, que es lo que hace Óscar Puente. Somos transparentes. No vamos a cambiar los conceptos de la RAE. Las cosas se dicen, y así se hacen.
- El Congreso ha aprobado, de nuevo in extremis, el paquete de ayudas al transporte. ¿Cómo se vive desde las regiones esta incertidumbre?
- La propia gestión del Gobierno de Pedro Sánchez nos obliga a vivir con esa incertidumbre. Ya estamos acostumbrados. Nunca sabemos qué va a hacer. Cada mañana te levantas con alguna barbaridad, normalmente para evadir responsabilidades.
- ¿Hasta qué punto es viable este modelo de abono tan subvencionado?
- A día de hoy asumimos esas subvenciones, pero debemos tener en cuenta que el transporte madrileño ya está subvencionado en prácticamente el 80% a través del Consorcio. Se tomó entre todas las administraciones la decisión de subvencionarlo por situaciones geopolíticas específicas. Pero es algo que no puede durar eternamente. Llegará un momento en que los precios tendrán que modificarse y volver a los originales.
- ¿Teme que la crisis de credibilidad que sufre el tren en España se contagie a Metro?
- Sin lugar a duda. De pocas cosas nos sentíamos tan orgullos los españoles como de la alta velocidad. Y desde que llegó Pedro Sánchez nos da miedo coger el tren. No saben gestionar, son ineficaces y sólo venden humo. con el fin de mantenerse en la Moncloa. Nosotros podemos garantizar la seguridad y el buen funcionamiento del transporte público de Madrid. De lo que no podemos responder es de lo que se está haciendo en Cercanías. La dejadez de nuestras infraestructuras representa la dejadez de un Gobierno que ha abandonado la inversión. Lo vimos el miércoles con la nevada: las carreteras que gestiona la Comunidad han estado limpias y transitables en tiempo récord, mientras que las que han fallado son la A1 y la A6. El Gobierno tiene menos kilómetros de carretera en Madrid que la Comunidad, y aún así tenemos que vivir con una nacional que va a la capital del Reino de España colapsada.
- La izquierda, incluido el Gobierno, cargó contra el «caos» por el cierre de la L6. ¿Qué ha aprendido de esta obra?
- Que es patético tener un ministro que en vez de gestionar las infraestructuras intenta manchar el nombre y la gestión de Metro. Lo hizo para evadir la responsabilidad que tienen exclusivamente él y su amo sobre lo mal que funciona Cercanías. Intentó comparar la gestión de Metro con la de Cercanías, que es pésima. Los ciudadanos lo saben. Y hemos aprendido también que, a la larga, si no hiciéramos esas obras, tendríamos problemas. Desde el primer momento la presidenta y yo pedimos disculpas. De forma eficaz, eficiente y valiente, se decidió cerrar esta infraestructura para mejorarla. A día de hoy ya está en marcha. ¿Ha ido usted? ¿Ha escuchado alguna crítica desde que lo hemos puesto en marcha? Las aglomeraciones eran lógicas. ¿Existen actualmente? No. ¿Han vuelto a hablar el ministro y el delegado? No.
- ¿Sigue en pie el reto de renovar al completo la flota de Metro?
- Hemos hecho un esfuerzo impresionante, de más de 800 millones, para renovar todo el material móvil. Hemos comprado 44 nuevos trenes de galibo ancho y 44 de galibo estrecho. Algunos vienen preparados para la automatización de la L6.
- La ampliación de la L11 se encuentra al 50%. ¿Cuál es el objetivo esta legislatura?
- Finalizar el tramo entre Plaza Elíptica y Conde de Casal en 2027 es el gran hito. El más cercano es poner en funcionamiento la tuneladora Mayrit, que está en la estación de Comillas, en los dos próximos meses.
- Madrid afronta un 2026 de grandes eventos: la F1, la visita del Papa, la vuelta de la NFL. ¿Garantiza que no afectarán a la movilidad en la capital?
- Sin lugar a dudas. Estamos preparados para asumir todo tipo de eventos y todo el turismo que venga con ellos. Vamos a situar a la región en un nivel mundial, y haremos los oportunos planes de movilidad para cada situación. En ellos será decisivo Metro, nuestro gran factor positivo.
- Los planes de movilidad han aumentado un 15% en el último año. ¿Está el transporte público preparado para el Madrid de los 8 millones de habitantes?
- Es importante seguir invirtiendo en kilómetros. Esta legislatura lo haremos en 30 o 40 kilómetros. Estamos trabajando en el Madrid del futuro, en dar cobertura a todos los nuevos desarrollos urbanísticos. Pienso, por ejemplo, en Madrid Nuevo Norte y esa estación de Los Aguijones.
- ¿A qué municipio debería llegar Metro?
- Es algo que estamos continuamente estudiando. Siempre defiendo que el transporte público debe funcionar al cien por cien. Para ello, especialmente para los madrileños que viven en otros municipios, tenemos que contar con Cercanías. Si funcionase, iríamos todos mucho más rápido. No comparto la idea de duplicar modos de transporte en varios municipios. Lo que hay que hacer donde ya hay transporte es invertir más para que funcione mejor.
- El Metro ha vuelto a San Fernando, pero los vecinos dudan de su fiabilidad y denuncian que las compensaciones son insuficientes. ¿Se ha cerrado ya la herida de la 7B?
- Siempre que hablo de San Fernando lo hago con el máximo respeto a esas familias que han sufrido un drama que nunca debía haber ocurrido. Su situación siempre ha sido una prioridad. Hemos pagado las indemnizaciones, estamos ejecutando los viales y las calles, consolidado el terreno, la red ferroviaria, reabierto el Metro y estamos construyendo un nuevo parque. Es difícil olvidarlo, desde luego, pero entre todos tenemos que intentar mirar hacia adelante. La izquierda quiere seguir retorciendo el dolor de los vecinos. La seguridad está garantizada.
- Titular de hace unos días: «La vivienda nueva sigue disparada en Madrid y supera los 5.000 euros el metro cuadrado, un 10,7% más que en 2024». ¿Es sostenible vivir en Madrid?
- Tenemos que seguir construyendo vivienda. No bajará hasta que no generemos oferta suficiente. Lo intentamos, y dar seguridad jurídica al propietario y a inversores. Y luchar contra el intervencionismo de Sánchez. Ni populismo, ni demagogia ni anuncios huecos.
- Se refiere al giro visto el día del acto de la Operación Campamento.
- Si sale adelante es gracias a la ayuda del Ayuntamiento y la Comunidad. Que Sánchez y la ministra la intenten patrimonializar es ridículo y absurdo.
- Suelen preguntar por las 184.000 viviendas que prometió el Gobierno esta legislatura. Le pregunto a usted por su competencia: ¿En qué estado se encuentra la promesa de entregar 25.000 pisos antes de 2027?
- Sánchez lleva ocho años en el Gobierno y todavía no ha puesto un ladrillo. De las 25.000 viviendas que prometió la presidenta regional estamos construyendo 14.000 y hemos entregado más de 5.000. La responsabilidad de que en Madrid no se haya construido lo que se ha tenido que construir en los últimos años la tienen la izquierda, gracias al Gobierno intervencionista de Manuela Carmena, y Vox, que frenó los planes urbanísticos del Ayuntamiento.
- Ambos, Vox y la izquierda, les reclaman más vivienda protegida.
- Nosotros también lo creemos. Cada vez coincide más lo que pide Vox y la izquierda. Alguno se lo debería mirar.
- Han presentado un nuevo paquete de medidas contra la okupación. El Gobierno dice que es un fenómeno testimonial. ¿Hay un problema de okupas en Madrid?
- Hay un problema, como en toda España, de okupación e inquiokupación. Defender la ley y un derecho fundamental como es el de la propiedad privada es obligatorio para la Comunidad. Es una lacra, y el Gobierno intenta blanquearla. Vamos a luchar para que eso no ocurra.

