Se presentó Javier Ortega Smith, portavoz municipal de Vox pese a la tormenta de su partido que le acecha, en la sala de prensa de la plaza de la Villa, como un lunes más víspera de Pleno. Como lleva él mismo haciendo desde 2019, cuando la formación aterrizó por primera vez en el Consistorio madrileño. Y consideró oportuno desenfundar su carnet de afiliado del partido, que luce el número seis. El número uno, según aseguró, es de uno de sus concejales, Ignacio Ansaldo, firme defensor de su causa. Mientras que el cuatro pertenece a Santiago Abascal, líder de ese Vox que quiere su cabeza. Ocurrió todo minutos antes de que Vox anunciase la suspensión cautelar de militancia a Carla Toscano y al propio Ansaldo, ambos contrarios a acatar las órdenes del partido.
Como ya ocurrió el pasado jueves con Ortega, el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha remitido un comunicado al Ayuntamiento de Madrid, donde comunica la apertura de un expediente de expulsión del partido para ambos. En cualquier caso, desde el consistorio madrileño insisten en que la decisión interna del propio grupo municipal es la que determina el asunto.
El caso es que la tensión no deja de crecer. Según ha podido saber GRAN MADRID, Arantxa Cabello, propuesta como portavoz por el partido, y no respaldada por la mayoría de sus compañeros (dos contra tres), así como Fernando Martínez Vidal han solicitado la votación a mano alzada en el Pleno de este martes. Es decir, una primera medida para diferenciarse del resto de sus compañeros en algunas de las cuestiones que mañana se votarán en el orden del día. Una solicitud sostenida por un escrito muy acalorado contra el propio Ortega Smith.
"Hay algunos que llevan ya mucho tiempo obsesionados con que yo desaparezca de la pública. Bueno, ya lo consiguieron con otro [su amigo Iván Espinosa de los Monteros] y ahora me tocaba a mí", aseguraba desde el atril municipal sobre su situación dentro de la formación.
"Me han echado de muchos cargos y el siguiente paso será echarme del partido como afiliado. O incluso del padrón municipal", bromeaba. "En la vida hay que ser valientes, hay que estar dispuestos a defender la verdad, la honorabilidad y, por tanto, hay que defenderse. Yo he sido leal a este proyecto y lo sigo siendo, pero a un proyecto y a unas ideas. Pero lo que no me pueden pedir es que tenga que claudicar, bajar la cabeza y aplaudir", abundaba.
"Recorrimos España con nuestro coche..."
En su mensaje también hubo algún dardo envenenado hacia, por ejemplo, el propio Santiago Abascal. O, al menos, eso se interpretó. "Nos hemos peleado contra los peperos, sus mentiras, sus engaños y lo vamos a seguir haciendo, entre otras cosas porque yo es que ni en mi vida se me ha pasado formar parte del Partido Popular. Yo no tengo un pasado en el Partido Popular con carné, cargo y sueldo". Casualidad o no, en su nueva imagen de la red social X ha puesto una foto de hace años junto a Abascal.
Y se refería también a la cuestión interna de Vox, con esa división dentro del grupo. "En todos los grupos humanos siempre hay alguien que puede tener un parecer diferente, una discrepancia. No oculto que hay algunas personas que en este momento, al dictado de órdenes ajenas al grupo, parece que no están dispuestos a reconocer la situación actual". La mayoría del grupo, insiste, está con él.
Ortega volvió a recordar, con su carnet de afiliado número seis en mano, aquellos orígenes de Vox. "Era esa época en la que en la que no teníamos cargos institucionales. Durante cinco años recorrimos España con nuestro coche particular. Por supuesto, no había sueldo, no había beneficios. O sea, una época que muchos de los que ahora nos critican no tienen ni por asomo idea de lo duro que fue aquello. Que no dejamos el tiempo y el dinero en levantar este proyecto".
