Los hombres de negro del Vaticano, ocho en total, aterrizaron el lunes en Madrid y, sin hacer ruido, ayer hicieron sus maletas para volar a Barcelona y Canarias. Estos hombres de negro -que nada tienen que ver con aquellos que Bruselas envió en 2011 a España para valorar una posible intervención ante la crítica situación económica que se padecía- tenían una misión clara: reconocer el terreno y, más concretamente, las instalaciones sobre las que orbitará la visita oficial del Papa León XIV; los diferentes escenarios en los que el pontífice completará su agenda durante los tres días que pasará en la capital.
A poco más de tres meses del esperado viaje (del 6 al 12 de junio), los emisarios eclesiásticos subrayaron en sus libretas las virtudes (y también las dudas) sobre las propuestas realizadas. Y, según ha podido saber GRAN MADRID -que ya avanzó la histórica visita papal al Congreso de los Diputados-, una de ellas es la celebración de la vigilia con los jóvenes en el extenso recinto sede del Mad Cool, en el distrito de Villaverde.
Fuentes cercanas a la elaboración de esa hoja de ruta del Papa por la capital apuntan a que el recinto, denominado Iberdrola Music, y con una superficie de 185.000 metros cuadrados, es la opción más consistente para aglutinar a las decenas de miles de jóvenes que se esperan para la gran vigilia del sábado. Se han contemplado otros escenarios, todos ellos al aire libre, como el entorno de Ciudad Universitaria o el paseo de la Castellana. Y este último, probablemente en Colón, será el epicentro de la gran misa del domingo. Sin embargo, es el gran espacio musical de Villaverde el que cuenta con más opciones para acoger el multitudinario acto religioso de la tarde noche del 6 de junio, primer episodio de su periplo por España hasta el día 12, cosa que no ocurría desde 2011.
Sería la primera vez que un espacio musical acogiera un evento de esta naturaleza, al igual que será la primera vez que un Papa hable en el Parlamento español. Como ya se ha publicado, la prioridad de quienes planifican con precisión quirúrgica esta gira pastoral es disponer de un enclave abierto, que permita cubrir las grandes expectativas de aforo. En el caso de la vigilia, la horquilla se sitúa entre los 300.000 fieles como cifra realista y los 500.000 como cálculo más optimista. Se espera una «gran movilización de jóvenes», como ocurrió durante la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en 2011, con el Papa Benedicto XVI como protagonista. Las crónicas tasaron en algo más de un millón las personas, procedentes de todos los rincones del planeta, las que se reunieron en el aeródromo de Cuatro Vientos, a unos 10 kilómetros del recinto de Mad Cool, que ahora acapara buena parte de los focos.
Animación con Hakuna y otros grupos
Aunque esta vigilia, de unas dos horas de duración, no arrancaría hasta que comenzara a caer el sol -nunca antes de las 19.00 horas-, la idea es que a eso de las 15.00 arranque la animación previa a esta celebración con los jóvenes católicos. En esos actos se cuenta con la participación de algunos de los grupos que conectan musical y religiosamente con el público que se dé cita allí. Por poner un nombre -aunque esta cuestión está aún por confirmarse-, el del famoso grupo Hakuna, a quienes, previsiblemente, se sumarán otros artistas.
Uno de los handicaps de este escenario del distrito de Villaverde, a orillas de la M-45, sería la cuestión de los desplazamientos. Cualquier evento multitudinario allí, como se comprueba año tras año con el propio Mad Cool, exige un plan municipal de movilidad milimétrico para limitar el impacto en el entorno. Algo que genera habitualmente ruido político.
El espacio Iberdrola es hoy la carta más «consistente» para acoger esa celebración. Una opción conocida y valorada por esos ocho hombres de negro, que el martes se reunieron con el alcalde, José Luis Martínez-Almeida. «Voy a reiterarles el compromiso total del Ayuntamiento con la visita», aseguraba el pasado martes el regidor, cuya apuesta por esta travesía del Santo Padre es máxima. De hecho, el pasado mes de diciembre, Almeida fue recibido junto a su esposa, Teresa Urquijo, por el pontífice, quien, como agustino, mantiene un estrecho vínculo con la capital. Precisamente, en la agenda del Papa podría figurar un encuentro con seminaristas y miembros de los Agustinos de San Lorenzo de El Escorial.
Ayer, esos ocho hombres de negro del Vaticano se marcharon con las ideas ordenadas, a la espera de poner el sello definitivo a los escenarios para los diversos actos de la histórica visita papal. No parece que, por capacidad, vaya a repetirse aquella imagen de Juan Pablo II en un desbordado estadio Santiago Bernabéu, allá por 1982. Porque el epicentro de esta gira pastoral será la calle. Será probablemente la Castellana y, también, el recinto que, un mes después, acogerá el Mad Cool.


