GASTRONOMÍA
Gastronomía

Grupo Ricardo Fuentes, la empresa familiar que más atún rojo produce del mundo: 18.000 toneladas al año y factura 257 millones

Los japoneses adoran el manjar que elabora desde hace 60 años esta marca murciana que ha convertido Cartagena en la capital mundial de este túnido. "En 36 horas enviamos producto a cualquier lugar del mundo"

Las partes de uno de los atunes de Grupo Fuentes.
Las partes de uno de los atunes de Grupo Fuentes.FOTOS: PETER MARCONIPH
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En el medio siglo de historia del Grupo Ricardo Fuentes sólo ha habido una máxima como hoja de ruta: humildad y trabajo. Esta empresa familiar con sede en el pueblo La Palma, muy cerca de Cartagena (Murcia), podría sacar pecho por muchas cosas, pero hasta hoy han preferido situarse en un segundo plano, con la discreción como bandera y la constancia como seña de identidad.

"Somos unos grandes desconocidos aquí", asegura José María Donate, director de marketing y portavoz de una marca que hoy tiene una plantilla de 900 personas y es el mayor productor de atún rojo del mundo. Tal cual. "Cartagena es la capital mundial del atún rojo", asegura sin complejos. Las cifras les dan la razón. "Entre 15.000 y 18.000 toneladas al año salen de aquí, lo que supone casi la mitad de la producción mundial, que son unas 40.000".

El grupo, que en 2024 facturó 257 millones, está presente en más de 30 países y muchos restaurantes con estrella Michelin les tienen como proveedores. "Todos nuestros productos cuentan con un documento electrónico (eBCD) que recoge la trazabilidad del pescado con toda la información, desde el modo de captura, el transporte o la ubicación de la granja".

Momento del despiede de un ejemplar.
Momento del despiede de un ejemplar.

Para conocer el origen de esta compañía hay que remontarse a los años 60, cuando nació centrada en los salazones. Ricardo Fuentes, emprendedor y visionario, iba a Barbate (Cádiz) por aquel entonces a comprar los atunes y los llevaba de vuelta a La Palma, localidad que, cosas de la vida, no tiene mar. "Desde los inicios hacía salazón de atún rojo", cuenta el portavoz. "Sacaban los lomos y las ventrescas, se ponían en salmuera y al año siguiente se vendían a 1.000 pesetas el kilo".

Poco a poco, fue perfeccionando su técnica y el boca a boca amplificó la fama de su producto. Hasta Japón llegó la conversación y un día de compras en la localidad gaditana, una empresa nipona, en concreto Maruha Nichiro, quiso saber dónde iban los atunes que adquiría Ricardo Fuentes. Como si de una película se tratara, siguieron en ruta a los camiones. "Ellos pensaban que irían a una nave cercana; ni se imaginaban que viajarían 600 km hasta Cartagena", cuenta entre risas. Allí, los representantes de la corporación nipona conocieron al propio Ricardo, quien les explicó cómo trataban a los thunnus thynnus. "Le pidieron las ventrescas".

Era el principio de los años 80, cuando aún no había una infraestructura de frío en condiciones. "Ellos tenían operarios en Cádiz, pero necesitaban más medios y que despiezaran los atunes". La sorpresa vino cuando el señor Ando le ofreció 3.000 pesetas por kilo, un precio muy superior al que Ricardo vendía su producto. "Fue nuestro primer cliente japonés y desde entonces se han sumado muchos más a la cartera. Después hemos ampliado a más mercados asiáticos: sólo en Japón trabajamos con más de 10 empresas". Aún recuerdan en esta casa murciana cómo viajaba el género en los Jumbos: "En cajas de madera con hielo".

Barcos pescando atún con el arte de cerco.
Barcos pescando atún con el arte de cerco.

Desde los inicios, han intentado mejorar e innovar a cada paso que daban. "Fuimos pioneros en hacer viveros de acuicultura". En la actualidad tienen cuatro, dos en Murcia, uno en Túnez y otro en Malta. "Nosotros pescamos atún salvaje adulto con arte de cerco y lo trasladamos a nuestros viveros, donde se les proporciona una alimentación a base de caballas, arenques y sardinas por un periodo entre tres y 12 meses", explica José María.

Una vez el túnido alcanza el nivel óptimo de grasa y calidad -esto es algo clave en el mercado nipón a la hora de elegir el género- es extraído uno a uno y a demanda siguiendo la técnica japonesa del ike jime, el que es considerado el método de sacrificio de pescado menos cruel y que además mantiene las calidades organolépticas intactas. "Esto garantiza un trabajo a demanda que nos permite surtir a nuestros clientes de atún fresco y ultracongelado los 365 días del año".

Además, cuentan con una red de almadrabas tradicionales -en Barbate (Cádiz), Marruecos y Portugal-, en las que capturan atunes rojos que se dirigen a desovar al Mediterráneo tras una larga travesía por el océano Atlántico. "Contamos con cuatro barcos ultracongeladores capaces de congelar a -60 grados en pocos minutos el atún que extraemos de nuestros viveros y almadrabas", lo que les permite controlar toda la cadena desde la pesca hasta la producción, la logística y la distribución. "En 36 horas mandamos mercancía a cualquier parte del mundo".

La empresa cuenta con  cuatro barcos ultracongeladores capaces de refrigerar a -60 grados en pocos minutos.
La empresa cuenta con cuatro barcos ultracongeladores capaces de refrigerar a -60 grados en pocos minutos.

De japón a españa

Durante años, Grupo Fuentes se centró en el mercado nipón. "Toda nuestra producción iba para allá". Trabajando duro, sin hacer ruido y sin publicidad conquistaron el país asiático, donde este manjar marino es casi una religión. "Hace unos años, decidimos introducir lo en España, que era nuestro entorno natural. Ahora estamos en un 70%-30%". En realidad, hicieron lo difícil primero: posicionar la marca en el extranjero.

Los seis hijos de Ricardo llevan ahora las riendas de la empresa. "Y hay una tercera generación ya en camino", aclara José María. Ellos serán los encargados de intentar mejorar la desinformación que aún existe en torno al atún rojo. "Se dice mucho que su consumo es malo por el mercurio. Y en ningún caso es un riesgo para la salud. De hecho, nosotros tenemos estudios que dicen que los atunes de nuestros viveros tienen mayor presencia de omega 3 y grasas saludables". El otro reto es llegar directamente al consumidor final, es decir, "seguir democratizando" el consumo de este manjar.