GASTRONOMÍA
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Memories: gastronomía, diseño y música en las antiguas caballerizas del Palacio de Liria en Madrid

Rompedor y sofisticado, el restaurante 'hermano' de los castizos Casa Mories y Taberna de Sabina apuesta por la cocina española y sabores de toda la vida.

Carabinero con sobrasada, del restaurante Memories.
Carabinero con sobrasada, del restaurante Memories.
Actualizado

Eran las antiguas caballerizas del Palacio de Liria, residencia oficial en Madrid del duque de Alba, pero, desde hace ya mucho tiempo, el histórico edificio de dos plantas situado en la calle Princesa se alquila para acoger otros negocios. Desde hace seis meses, está allí instalado Memories, un elegante y sofisticado restaurante que apuesta por tres máximas para triunfar: un buen producto, un servicio excelente y un espacio de diseño exquisito.

Detrás de este proyecto, que desde su inauguración se ha ganado como clientela a locales y turistas que visitan el emblemático palacio contiguo, está Enrique Menéndez, tercera generación de una familia de hosteleros madrileños que regenta también en la capital otros dos restaurantes, Casa Mories y Taberna de Sabina.

Pero Memories nada tiene que ver con estos dos últimos, que presentan estética y oferta más castizas. El nuevo restaurante es moderno, rompedor, con luces tenues, tonos rojos y con cuadros en el techo de réplicas de algunas obras que hay dentro del Palacio de Liria. Está dividido en varios espacios donde se combinan zonas de mesas bajas y altas, situadas frente a una espectacular barra iluminada donde dar buena cuenta de la propuesta coctelera, y el pequeño reservado, que se aísla del resto del comedor a través de una cortina, como si fuera un escenario, es como si uno se metiera dentro de un cuadro propiamente dicho. En las paredes, un guiño a la Movida Madrileña a través de collages de carteles originales que rescatan la energía callejera de los años 80 y 90, idea del artista Maseda que ha intervenido dicho espacio con esta particular instalación. Merece la pena pasarse por los cuartos de baño unisex.

El original reservado del restaurante Memories.
El original reservado del restaurante Memories.

Y es que el arte está muy presente en este restaurante cuyo interiorismo ha corrido a cargo de la firma de José Arroyo. "Decidimos darle una vuelta para conseguir una estética un poco más rompedora con todo lo que hay por la zona y así salirnos un poco de lo clásico", cuenta Enrique.

Carta sencilla

Todo lo que tiene de atrevido en cuanto al diseño, lo tiene de clásico en la propuesta culinaria. La reducida carta presenta platos de la cocina española de siempre y sabores de toda la vida. "No me quería volver loco con cosas muy modernas. Buscábamos algo sencillo y, sobre todo, apostar por la calidad y el producto", aunque asegura que poco a poco empezarán a introducir platos de temporada (precio medio, 60 euros).

"Lo que queremos es que te comas una ensaladilla y te recuerde a la que te hacía tu abuela". Precisamente, ésta es uno de los platos estrella de la casa. Es la misma que sirven en Casa Mories, cuya receta lleva siendo la misma desde hace 50 años, aunque un poco actualizada. "Hemos añadido un toque más moderno al añadir el tartar de carabinero y el caviar por encima", dice Enrique.

Solomillo con foie.
Solomillo con foie.

Entre otros clásicos de la carta, pensada para compartir, triunfan la flor de alcachofa con jamón, el bikini de lacón y queso de tetilla con pimentón, la lubina a la sal, el carabinero con sobrasada, el chuletón con patatas fritas o el solomillo. El tiradito de atún rojo es otro de los hits de la casa. Recientemente han añadido a la oferta de mediodía un menú ejecutivo de 25 euros que tiene mucha demanda entre los turistas que van a visitar el palacio.

Memories cuenta con una espectacular bodega, situada en un espacio acristalado donde la idea, según Enrique, es poner una mesa para dos personas con una carta muy específica para poder tomarse un vino o un champán con ostras y caviar de manera exclusiva y apartada del resto del comedor. De momento, el cliente puede entrar en esta sala a elegir el vino que quiera beber con la cena. Cuentan con más de 100 referencias nacionales e internacionales.

Interior de la bodega.
Interior de la bodega.

Otra de las apuestas es la música y la coctelería, ya que Memories está concebido como un espacio para comer y cenar, pero también para alargar la noche. La música acompaña las cenas, mientras que las sesiones de DJ, de jueves a domingo, animan a quedarse a tomar una copa. Su carta de cócteles, aunque no de autor, ha sido cuidadosamente seleccionada para acompañar y complementar la propuesta gastronómica.

Memories: Princesa, 18; restaurantememories.com. Abierto de martes a domingo, de 13 a 17 h y de 20:30 a 02 h. Dispone de una sala destinada a celebrar eventos.