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El Grupo Barbillón aterriza en el centro comercial de La Finca para revitalizar el lujoso complejo: una terraza con vistas al lago y un music-bar con conciertos en directo

Esta marca de restauración, muy asentada en la zona noroeste, pretende atraer a un público nuevo a este recinto de Pozuelo de Alarcón y convertirse en el 'place to be' de la capital

Nuria del Amo, directora de la terraza en La Finca.
Nuria del Amo, directora de la terraza en La Finca.ÁNGEL NAVARRETE
Actualizado

Una terraza espectacular, vistas espléndidas a un lago, atardeceres de ensueño, music-bar con conciertos en directo... El grupo hostelero Barbillón Family & Corp desembarca en el centro comercial La Finca Grand Café con una apuesta fuerte y con la idea de revolucionar este exclusivo complejo que no termina de despegar. Su proyecto se llama Ó Terraza & Music Bar y llega con la idea de convertirse en el nuevo place to be de la capital.

El restaurante ocupa el antiguo local de Lobito de Mar, del chef Dani García, que bajó la persiana el pasado mes de abril ante la falta de clientela.

Su marcha se sumó a la de Dabiz Muñoz que iba a trasladar su restaurante de tres estrellas Michelín DiverXo a esta exclusiva urbanización de Pozuelo de Alarcón, pero, que finalmente, se echó atrás.

Por eso, el grupo familiar, que lideran los hermanos Curro y Kike Sánchez del Amo, viene con el objetivo de cambiar las cosas y con la propuesta de democratizar este espacio con precios asequibles para que acudan todos los públicos. Algo que ya está sucediendo porque el tráfico de personas ha aumentado un 20% en el complejo desde la apertura de Ó.

Un operador de referencia

Barbillón es una marca muy asentada en la zona noroeste de la capital y disfruta de un público adepto de gente de Aravaca, Majadahonda, Pozuelo y Las Rozas. De hecho, el pasado mes de noviembre abrió una coctelería justo al lado de su clásico local en Valdemarín, que ha sido todo un éxito.

«Llegamos a una plaza complicada con mucha ilusión y mucha energía. Queremos que este nuevo local sea para todos los públicos y para todas las edades y que vengan tanto el abuelo de 70 años como el nieto de 25, como sucede en Barbillón. Si hay algo que nos diferencia es que somos generadores de ambientes», asegura Curro Sánchez del Amo, fundador del grupo.

El music-bar situado al lado de la terraza.
El music-bar situado al lado de la terraza.

La idea es que en Ó Terraza & Music Bar pasen cosas desde la mañana hasta la noche y se pueda tomar el aperitivo, comer al aire libre, disfrutar de la sobremesa y del tardeo con un concierto flamenco, cenar viendo el atardecer y tomarse una copa al ritmo de la música del DJ.

Todo ello sin moverse de este espacio de 500 metros cuadrados porque la gran ventaja de Ó es que combina dos locales totalmente distintos: la terraza inspirada en el Mediterráneo con el night-club interior, donde se toca música en directo y donde se beben cócteles a un precio que nadie se creería en La Finca: nueve euros.

Nuria del Amo Sánchez, la prima de Curro y Kike, será la directora del concepto y la cara de este nuevo espacio, que pretende que el público se sienta como en el salón de su hogar: «Barbillón es familia y es casa y, por eso, tenemos un cliente fiel que nos sigue», declara Nuria del Amo.

La carta se compone de entrantes con productos de calidad como el bocado de tartar de gamba blanca con ensaladilla o el saam de rejos de calamar en tempura y, de platos principales, como los medallones de solomillo salteados al ajillo o la lubina atlántica a la sal, a la brasa o frita.

Chiringuito de playa

Sin duda, uno de los puntos fuertes de la terraza es su entorno natural, ya que se halla rodeada del campo de golf de La Finca y de un lago artificial, por lo que el cliente no tiene la sensación de encontrarse en Madrid sino de estar de vacaciones en un chiringuito de la playa, desde donde puede contemplar una magnífica puesta de sol.

De momento, Ó Terraza & Music Bar abre los jueves por la tarde y los fines de semana de 12.00 a 1.00, salvo los domingos, mientras que el music-bar cerrará a las 3.00. Los viernes y sábados habrá tardeos con el artista flamenco Juan Peña, además de conciertos con versiones de música de los años 80.

Este grupo familiar goza de más de 20 negocios en Madrid y lleva un ritmo frenético de aperturas. Además de Barbillón Aravaca y Marbella, cuenta con restaurantes como Panorama en Majadahonda, Tinglado en Boadilla o Casa Amparo 1948 en Alcobendas, un establecimiento de comida casera, que se estrenó en marzo en homenaje a la madre de Curro y Kike. También posee ocho cervecerías llamadas Bareto al estilo de los bares de toda la vida y otras dos tabernas canallas.

Fachada de La Finca Grand Café, en Pozuelo.
Fachada de La Finca Grand Café, en Pozuelo.ANTONIO HEREDIA

La compañía asume ahora el reto de arrastrar al público hasta La Finca Grand Café. Su concepto de ofrecer experiencias en lugar de comercios y servicios va calando poco a poco entre el público, ya que en este centro no hay tiendas de ropa sino una clínica dental, otra veterinaria, un gimnasio, un supermercado y una pastelería.

Su propósito de crear un hub gastronómico con 14 restaurantes premium se vio empañado tras la espantada del chef Dabiz Muñoz, que no se iba a instalar en el complejo, sino en un bosque cercano. Tras él salieron Lobito de Mar, el restaurante italiano Leonardo y Ramest, especializado en ahumados, que vieron cómo no se cumplían las expectativas generadas.

Actualmente, además de Barbillón, en La Finca Grand Café se localizan el restaurante Mena, el japonés Tottori, el iraní Shiraz, el asiático Indochina, el gran asador Lecanda y Finca Bandida, especializada en arroces. Barbillón llega ahora con fuerza para atraer a nuevos clientes a este exclusivo complejo, situado a tan sólo 15 minutos de Madrid.