Lanzado en 2021, el Cupra Born (primo hermano del Volkswagen ID.3) fue el primer 100% eléctrico de la marca española. Asi que, y antes del gran lanzamiento de la marca este año (que será el Raval, a comienzos de abril) llega el momento de darle un empujón con una evolución que se pondrá a la venta en verano. Los precios están por definir, aunque como referencia, la versión de acceso de la gama está ligeramente por debajo de los 34.500 euros.
Para ponernos en contexto, el año pasado casi uno de cada cuatro coches vendidos por Cupra, que alcanzó el record histórico de 328.000 unidades, fueron eléctricos. El Born fue el primero de ellos, con 43.700 unidades, seguido por el Tavascan (36.000).
Retoques en el diseño
Estructuralmente, no hay cambios. Mantiene la plataforma MBE (lo que implica tracción trasera y frenos de tambor en ese eje) y apenas crece 1,2 cm a lo largo por el rediseño del frontal, que adopta la forma de nariz de tiburón, y estrena los faros Matrix LED triangulares con luces largas antideslumbrantes.
También cambia el paragolpes, delante y en la zaga donde aparece, por primera vez, el logo de la marca iluminado. También lo están los tiradores de las puertas. Las llantas -de 19 o 20 pulgadas- llevan neumáticos más grandes, con medida 235, aunque el maletero sigue siendo normalito para el tamaño (4,34 m) del coche. Solo cubica 385 litros.
El salto es más notable puertas adentro. Se aprecia una mayor calidad percibida, con paneles de puertas rediseñados, salidas de aire traseras, materiales reciclados en salpicadero y asientos (siempre de corte deportivo), pero, sobre todo, un puesto de conducción optimizado.
Salpicadero mejorado
Es nuevo el volante y las dos pantallas digitales, más grandes. La de la instrumentación tiene 10,25 pulgadas y la central multimedia, 12,9. Además, se ha mejorado la funcionalidad de la segunda, que es 'movida' por un nuevo sistema operativo Android y la barra inferior deslizante, por fin está iluminada. El conjunto lo remata un head up display, opcional y con realidad aumentada. Por cierto, el conductor ya dispone de cuatro mandos (y no dos) para accionar los elevalunas.
La oferta mecánica es sencilla, pero suficiente. La gama arranca con una variante Plus de 190 CV con batería de 58 kWh y luego, con una pila de 79 kWh, encontramos el Born Endurance de 231 CV y la versión más cañera y deportiva, la VZ de 326 CV, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en solo 5,6 segundos.
Entre 450 y 600 kms de alcance
La autonomía de los dos modelos más potentes ronda los 600 kms, por 450 en el Plus, con una velocidad de recarga en corriente continua de 185 kW, que será menor (está por definir) en el Born de acceso. Todos los modelos cuentan, como novedad, con tecnología V2L para 'donar' electricidad a otro coche o a un aparato externo y el planificador de rutas hace hace menos estresante gestionar las paradas en ruta.
Como en todos los Cupra, la diversión al volante es prioritaria con una excelente puesta a punto de chasis, suspensiones, frenos y volante, que se lleva al extremo con el chasis adaptativo DCC que admite hasta 15 niveles de ajuste de la amortiguación.
Con Launch Control
Esto, más los cinco programas de conducción (seleccionables desde el volante), la frenada regenerativa (modulable mendiante levas) y, en las versiones superiores, sistemas como el One Pedal -que permite conducir solo con el acelerador- o el Launch Control para aceleraciones fulgurantes desde parado. En la parte más emocional, hay una nueva firma sonora interior.
También se ha mejorado el piloto semiautomático Travel Assist y se añaden ADAs como el que ayuda a evitar colisiones en un cruce o el que previene choques en cadena. Asimismo, hay asistente lateral y de salida, de aparcamiento, cámara 360º mejorada, llave digital en el móvil...









