El PNV cuestiona los gravámenes a las empresas energéticas y bancos que el Gobierno de Sánchez aprobó en 2022 con carácter temporal pero da por hecho que recibirá 120 millones de la hacienda estatal para reforzar los presupuestos del Gobierno vasco. El presidente del PNV Andoni Ortuzar, el lehendakari Pradales y el portavoz parlamentario Aitor Esteban se han pronunciado en contra y reclaman que si Sánchez termina por consolidarlos deben transferirse a Euskadi para que las tres haciendas vascas los regulen y minimicen su efecto.
El consejero vasco de Hacienda Nöel D'Anjou ha confirmado que el Gobierno vasco incluirá como ingresos en 2025 los casi 120 millones que recibirá de los gravámenes impuestos a energéticas y entidades financieras. El Ejecutivo de Pradales sostiene que la prórroga de la aplicación de este impuesto especial también en 2024 le garantiza el cobro de 120 millones en 2025. Los nacionalistas vascos han criticado este impuesto y ahora reclaman que gracias al Concierto vasco se incluya como tributo propio. Una reclamación que está encima de la mesa de la negociación de los presupuestos generales del Estado de 2025. El objetivo del PNV es que, si Sánchez consolida el gravamen en el resto de España, las tres haciendas vascas bonificarán en sus normas a las empresas afectadas para que no lo paguen en Euskadi.
De momento y con el gravamen como ingreso, el lehendakari Pradales arranca la legislatura con el presupuesto más alto de la historia de Euskadi. Los 15.728 millones de euros de gasto suponen 703 millones más que en 2024 (+4,7%) e incluyen incrementar la deuda en casi 1.300 millones de euros aunque se devolverán casi 800 millones de amortizaciones de créditos. Euskadi rozará los 11.000 millones de euros de deuda que suponen el 11,44% del PIB, casi la mitad de la media de las comunidades autónomas españolas.
El incremento de la deuda incluido en el proyecto de presupuestos se basa en un objetivo de déficit del 0,3% aunque aún no se ha cerrado la negociación bilateral con el Gobierno de Sánchez sobre este porcentaje que fue el utilizado en 2024. El proyecto "expansivo" que anunció Pradales desde que fue nombrado lehendakari le permite superar los 5.000 millones a gasto sanitario. Además también se incrementará sustancialmente la inversión en políticas de vivienda (+35,9%), una 'patata caliente' del Gobierno vasco en la que el consejero Denis Itxaso (PSOE vasco) ya ha anunciado una ambiciosa batería de iniciativas que incluyen la aprobación de 'zonas tensionadas' en ciudades como San Sebastián y Vitoria.

