PAÍS VASCO
PAÍS VASCO

El PNV aparca sus anhelos independentistas para pactar con Sánchez que Euskadi es una nación en el nuevo estatuto vasco

La dirección nacionalista de Ortuzar deja fuera en el "nuevo pacto con el Estado" el derecho a decidir y lo redirige como objetivo a las instituciones europeas. Reclama una relación "bilateral" con el resto de España aceptada por los socialistas vascos

Andoni Ortuzar, Imanol Pradales y Eneko Andueza se intercambian las copias del último acuerdo de gobierno firmado por PNV y PSE-EE en junio de 2024.
Andoni Ortuzar, Imanol Pradales y Eneko Andueza se intercambian las copias del último acuerdo de gobierno firmado por PNV y PSE-EE en junio de 2024.Paulino OribeARABA PRESS
Actualizado

El PNV se ha marcado como objetivo de su "acción política" alcanzar un acuerdo en Euskadi con el PSOE vasco para aprobar un nuevo estatuto que incluya que Euskadi es una "nación" y que las relaciones con el Gobierno de España deben ser "bilaterales". Dos pilares que los socialistas de Eneko Andueza comparten y que el propio presidente Pedro Sánchez ya está facilitando con gestos como la puesta en marcha de una comisión bilateral de cooperación. La ponencia política elaborada por la dirección de Andoni Ortuzar aspira a "institucionalizar el derecho a decidir" y aboga por "un impulso estratégico a la construcción nacional de Euskadi" pero ni cita la independencia como anhelo político.

El PNV afronta una actualización ideológica después de más de una década (2012-2023) de claro liderazgo político e institucional en Euskadi pero bajo la presión de una EH Bildu al alza en las urnas. La apuesta por el pragmatismo personalizada en 2012 por Iñigo Urkullu y Andoni Ortuzar tras el fiasco del 'plan Ibarretxe' se consolida en la propuesta de ponencia política que las bases nacionalistas debatirán las próximas semanas dentro de una Asamblea General que concluirá el último fin de semana de marzo de 2025.

El documento titulado 'Euskadi, nación en Europa' reconoce que la "fidelidad de los electorados cada vez es menor". Una reflexión especialmente relevante para un partido que en los dos últimos años ha llegado a perder hasta 100.000 votos que sitúa en la abstención y que pretende recuperar con una renovación ideológica y de liderazgos. A punto de cumplir 130 años de historia (el PNV fue fundado en julio de 1895 por Sabino Arana), la propuesta política mantiene que el pueblo vasco es un "demos" o sujeto político y establece como objetivo "institucionalizar el derecho a decidir", una actualización compartida con la izquierda 'abertzale' del ya superado "derecho de autodeterminación".

El PNV insiste en su ideario en la "construcción nacional" pero envuelve este objetivo como un instrumento para el desarrollo del bienestar de los ciudadanos vascos. "Una identidad nacional que nos vincule con una comunidad solvente y cohesionada ofrece calor y refugio", llega a plantear la ponencia, redactada en un lenguaje antagónico con las proclamas independentistas que reclamaban la recuperación de un presunto Estado vasco.

Los nacionalistas dirigidos por Ortuzar asumen la necesidad de "pactar con el Estado" una reforma del Estatuto de Gernika que han ido madurando desde 2013 y que ahora pretenden liderar para aprovechar la "ventana de oportunidad" que supone la presidencia de Pedro Sánchez. "Alcanzar un acuerdo a nivel interno sobre el nuevo pacto con el Estado que incorpore nuestro reconocimiento nacional y la bilateralidad como garantía de lealtad institucional y cumplimiento del acuerdo", señala como uno de los pilares de su "acción institucional y alianzas políticas". Un "nuevo pacto" que encaja con lo firmado el pasado mes de julio por Ortuzar, el lehendakari Pradales y el líder socialista Eneko Andueza en el programa del Gobierno vasco. Andueza ha reiterado antes, durante y después de las elecciones autonómicas de abril que el PSE-EE no respaldaría un 'nuevo estatus' soberanista en el que se incluyera el reconocimiento y ejercicio del derecho a decidir.

La reclamación del "derecho a decidir" se eleva, según esta propuesta, a ámbitos europeos y se canaliza a través de iniciativas concretas como la Macrorregión del Atlántico que activó Iñigo Urkullu y que ha hecho suya el lehendakari Imanol Pradales. El PNV, además, advierte de la importancia de la cultura como instrumento de cohesión y plantea que el euskera sea "vehículo de integración" para los miles de inmigrantes que necesita (25.000 anuales según las últimas estimaciones del Gobierno vasco) para mantener activa la industria y el sector servicios vasco.