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Entrevista no vista

Marta Hazas: "Con lo que cuesta el teatro hoy solo cenas en una franquicia de comida rápida"

Estudió Periodismo por si no le salía bien eso de la interpretación. Pero tuvo suerte. La hemos visto en 'Velvet' o 'El Internado'. Desde hace unos años, también produce sus obras. Ahora estrena función en el Teatro Maravillas de Madrid

Marta Hazas: "Con lo que cuesta el teatro hoy solo cenas en una franquicia de comida rápida"
Alberto Di Lolli
Actualizado

Estrenas obra de teatro con tu marido, Javier Veiga. Va de una pareja con más de una década de relación, sin hijos, que se separa. ¿Cuánto de biográfico hay?
Al final Javi siempre escribe de cosas que conoce pero amplificándolas para generar el conflicto. En la vida real no nos estamos separando, pero pensamos en quién se quedaría con la casa si pasase. Una vivienda a medias es un compromiso y es bonito. Pero conoces a muchas parejas que no se pueden separar porque no tienen dónde vivir. Tal y como está hoy en día la vivienda separarte es un problema porque pierdes calidad de vida.
¿Dónde ponéis el límite de la intimidad a la hora de inspiraros en anécdotas?
Los dos somos bastante pudorosos en exponer nuestra vida privada. Al final de una anécdota casual empezamos a pensar '¿te imaginas si...?' Lo demás es pura imaginación.
¿Los secretos de las amigas si se comparten con la pareja siguen siendo secretos?
Yo guardo los secretos de mis amigas porque me parece que eso sería traicionarlas. Hombre, si es la típica chorrada que se puede contar... Pero no trafico con los secretos de verdad porque no sabes a quién le puede llegar después.
¿Cómo de «sin filtros» debe ser un matrimonio? ¿Compartir ubicación si o no? ¿Y las claves del móvil?
No hay que compartir ni ubicación ni las claves. Una cosa son los límites y otra los filtros y aquí somos dos individuos que deciden tener una vida en equipo, pero sin perder la identidad individual.
Además de actriz, también produces. ¿Se ve todo distinta?
Yo siempre he valorado mucho a la gente que asume riesgos porque vengo de una familia de autónomos. Pero sí, he tomado conciencia de lo difícil que es liderar equipos de trabajo o generar buenos ambientes. Es muy complicado levantar proyectos de cero y se da trabajo a mucha gente con ello. A veces, cuando solo trabajas como actriz en un proyecto, no eres tan consciente de lo que vale cada minuto.
¿La cultura es cara?
Hoy en día, con los veintipico euros que cuesta nuestra entrada sin descuento piensa qué te compras. Es que no te tomas ni una copa. No puedes casi ni salir a cenar en un sitio que no sea una franquicia de comida rápida. Aparte, es una actividad única e irrepetible que sólo vas a vivir ese día con ese grupo de personas. Creo que España es de los países más baratos en las entradas de cine o teatro. Por eso también es complicado levantar obras de muchos personajes y que giren.
Entiendo que es complicado ajustar el precio para que el público vaya y a su vez sea rentable.
Exacto. Una producción es algo muy caro y no empiezas a ganar dinero desde el primer día. En teatro tiene que ir bien la función y tienes que llevar unos cuantos meses de trabajo cuando empiezas a recuperar la inversión. Al precio que están hoy las cosas me parece barata una entrada de teatro.

"Me están sentando los cuarenta y tantos súper bien, esta década me ha ido que te mueres"

Te quedan un par de años, pero ¿ya asoma la crisis de los 50?
Yo no me planteo eso. Es como cuando tienes pareja y te preguntan cuándo te casas. Sales de la iglesia y ya te dicen que cuándo llega el niño... No he llegado a esa edad, ¿para qué anticiparme y comerme la cabeza? También sería hipócrita e injusto por mi parte porque creo que a nivel personal estoy en un buen momento y, a nivel profesional, estoy en un momento muy brillante. Me están sentando los cuarenta y tantos súper bien. Esta década me ha ido que te mueres.
¿Ha sido tu mejor periodo?
Me siento afortunada con los personajes que me van llegando y con los grupos de personas con los que estoy coincidiendo. Me están haciendo crecer mucho.
Eres coleccionista de objetos de Marilyn Monroe.
Sí. De pequeña mis padres salían de marcha y me dejaban en casa de mis abuelos. Con ellos veía películas del cine de los 50. Y, no sé por qué, me llamó la atención Marilyn. Si veía un pin de ella en un mercadillo, lo quería. Todo lo que tuviera algo de Marilyn me fascinaba. Le pedí mi abuela que me hiciera un disfraz y tengo cromos y hasta un libro que habla de ella en presente porque es de los años 50. Muy guay. Me gustó hasta que en el mundo de los bazares chinos empezaron a hacer mil copias de Marilyn y de Audrey y se extendió en los todo a 100. Entonces se me pasó un poco. Aunque si encuentro algo especial lo sigo coleccionando.
¿Te ha pasado solo con ella o tiendes al coleccionismo?
Del mundo del cine solo me ha pasado con ella. Pero sí que tiendo al coleccionismo o, bueno, al diógenes (ríe). Siempre me ha gustado cambiar sobres de cartas, conjuntos... O tengo de pronto una pequeña colección de muñecas Blythe. O sea, sí soy coleccionista. Sí que me gusta cuando me da por algo.

P. ¿Cuál es la pregunta más impertinente que le han hecho? ¿Y qué respondió?

R. Una vez un periodista me preguntó si usaba vaqueros push up o algo así. Pero más que impertinente fue un poco señoro. Me hizo gracia y le contesté que yo no los necesitaba.