TELEVISIÓN
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Cristina Lasvignes, 10 años fuera de la televisión y un motivo para volver: "Lo decidí yo y vino"

La última vez que Cristina Lasvignes presentó un programa estaba amamantando a su segundo hijo y tomó una decisión: se apartó. ¿Por qué? Una década después regresa como sustituta de Jorge Javier Vázquez al frente de El Diario de Verano

La presentadora y comunicadora, Cristina Lasvignes.
La presentadora y comunicadora, Cristina Lasvignes.Mediaset
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A Cristina Lasvignes le viene que ni al pelo aquel refrán de "no estaban muertos, estaban de parranda". Diez años han pasado desde que la presentadora 'desapareciese' de la primera línea de la televisión. Ponemos el verbo desaparecer entre comillas porque en realidad, Cristina Lasvignes no desapareció. Ella decidió y le vino, todo a la vez, la posibilidad de apartarse y buscar en otros proyectos, muy alejados del oropel de la tele pero muy vinculados a la comunicación, a la de detrás, a la que no atrae a los focos, ni a las alfombras rojas, ni a los datos de audiencias. Cristina Lasvignes, cuyo último programa fue Esto es vida, en La 1, que la presentadora estrenó amamantando a su segundo hijo en directo. Después, encontró en su camino a la Fundación CRIS contra el cáncer. A partir de ahí comenzó a reescribir su historia.

Dicen, y no le gusta nada que lo digan, que si no estás en la televisión o no trabajas en ella es que no existes. No es cierto. Cristina Lasvignes se podría decir que es una de las excepciones que confirman la regla, pues sí, 'desapareció' de la televisión, pero nunca dejó de trabajar y, además, en una labor que brindó un nuevo sentido a su vida.

"Mira, es una cosa que he comentado muchas veces cuando estaba en la radio -empezó siendo redactora de Hablar por Hablar en la Cadena Ser y acabó dirigiéndolo y presentándolo-, a veces, en la tele pecamos de estás aquí o no existes. ¿Perdona? Que está presentando un programa de radio con una audiencia increíble. Es que no es que estuviera desaparecida, es que son diferentes momentos de mi vida donde tuve la suerte de dedicarme durante unos años a otro tipo de comunicación. Es una suerte elegida", asegura.

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¿Y por qué volver ahora? ¿Quieres quedarte?
Claro que sí. Cuando una vuelve a tener ganas de estar delante de una cámara y volver a tener proyectos en la televisión, pues te vuelve el gusanillo. Y yo encima he tenido la gran suerte de que me toque un premio maravilloso.

El premio que le ha tocado y que le cayó casi del cielo es convertirse durante las vacaciones en la sustituta de Jorge Javier Vázquez al frente de El Diario de Verano -la edición de verano de El Diario de Jorge-. Ni lo estaba buscando ni se lo esperaba. Cuando recibió la llamada de Boomerang TV, la productora del programa, ella estaba de viaje "ocioso y espiritual" en Bali con su familia. Le dijeron que si tenía ganas, que si le apetecía y que si quería hacer el casting. "¡Cómo no iba a querer!", afirma.

Volvió, hizo el casting y desde hace unas semanas es el rostro con el que decenas de anónimos comparten sus historias más íntimas, sus miedos, sus alegrías y sus deseos. A Cristina Lasvignes siempre le gustó escuchar, en Hablar por Hablar, en Tal cual lo contamos, en Esto es vida..., pero es que 10 años después si algo le ha enseñado este tiempo en stand by televisivo ha sido precisamente la importancia de escuchar: "Antes del parón televisivo te diría, y lo he comentado con más personas y lo aprendí hace muchísimos años, pero quizá no era consciente de ese aprendizaje hasta muchos años después dedicándome a la Fundación CRIS, es algo que parece sencillo, pero que a la vez es de lo más complicado, que es escuchar. Lo aprendí en Hablar por Hablar, cuando era una pipiola, y luego como presentadora y directora del programa. Creía que era algo más natural, pero me he dado cuenta de que no. Si nos escucháramos un poquito más, sólo escucharnos y dejar que el otro se exprese y tenga tiempo para explicarse, sin opinar, nos iría a todos mucho mejor".

Es lo que hizo Cristina Lasvignes cuando se canceló Esto es la vida y ella decidió apartarse. Escuchó. Fue en una charla con su amigo Dani, también patrón de la Fundación CRIS contra el cáncer, en la que éste le contó la historia de su hija, cuando Lasvignes se dio cuenta de que había otro tipo de comunicación y que era eso lo que quería en ese momento. "A su hija, con seis meses, le diagnostican una leucemia muy complicada, que no tiene ningún tipo de curación, pero que en ese momento hay un pediatra oncólogo muy joven que ha llegado de EEUU, Antonio Pérez, que trabaja en La Paz y que se pelea por intentar probar algo con la niña, que todavía en España no se hacía, pero que en EEUU ya se había probado con muy buenos resultados. El caso es que consiguió después de mucho pelear que aquello saliera adelante. Isabel ha cumplido 12 años ya. Y gracias a esa historia, a todo lo que me contó Dani y a como Antonio pudo salvar a la niña gracias a la investigación, le dije: '¿Cómo puedo ayudar?'. Los dos empezamos a pensar y se me ocurrió la carrera en el desierto, la Titan Desert, grabé el documental, de ahí otro documental más y de ahí he ido grabando historias diferente de familias con peques, situaciones muy complicadas, y hasta hoy".

Cristina Lasvignes, desde luego, no estuvo desaparecida.

Cristina Lasvignes, presentadora de El Diario de Verano.
Cristina Lasvignes, presentadora de El Diario de Verano.Mediaset

La periodista es dueña de Cris Cris Producciones SL, empresa que gestiona sus trabajos en televisión, radio y prensa, así como representaciones artísticas. Es desde 2013 socia fundadora y accionista de la empresa gastronómica Azotea Grupo y desde 2017 socia fundadora y principal accionista de la productora de documentales Filmus. Por otro lado es accionista de Crislama Rayte (consultoría audiovisual) y de Crislama Producciones SL (dedicada a la producción y postproducción de sonido). Y, por encima de todo, su labor en la Fundación CRIS, donde es patrona de la Fundación y lleva toda la parte de comunicación.

"Creo que ha sido perfecto. También ese parón. Y, además, con mi propia productora, una productora pequeñita con mis dos socios, pero que me ha servido para vivir de la comunicación y del periodismo desde el otro lado. Los años de stand by han sido perfectos para dedicarme a otro tipo de comunicación, que me apetecía, y que además encajaba mucho mejor con mi vida", explica.

¿Y cómo ha sido volver?
Muchos reencuentros. Creí que no iban a ser tantos porque nunca había trabajado en Telecinco, pero es que al final este mundo es muy pequeño como todos los mundos y todos nos vamos reencontrando. Me he reencontrado con mi primer estilista, la persona que me vestía cuando hice mi primer programa en Localia -¡Qué idea!-. Han pasado 20 años y aquí estamos de nuevo. Me he reencontrado con compañeros de Boomerang TV, con Joaquín Prat, que empezamos los dos como becarios en la Ser y estuvimos muchos años; con Verónica Dulanto, que estudiamos juntas la carrera; con Frank Blanco; con muchísima más gente de la que me esperaba y, encima, todo el mundo muy cariñoso, lo cual se agradece.

El día de su estreno en El Diario de Verano, Cristina Lasvignes tenía los nervios a flor de piel, aunque lo disimuló a la perfección. Siempre se pone nerviosa con un estreno y más cuando ha sido el regreso. No es algo raro en ella, pero "quizá cada vez más".

¿Por qué? Si dicen que la experiencia es un grado.
Cuando eres joven todo es más alocado, todo te da igual y te tiras a la piscina. Yo hay programas que he hecho en el pasado que ahora lo pienso y digo, pero... loca. ¿Cómo me metí ahí? Esto te lo da también la juventud, la osadía. Ahora tengo más nervios porque sé dónde estoy.