YODONA
Aullidos

Los silencios

La comunicadora rompe una lanza por aquellas mujeres que no denuncian el maltrato por diversas razones.

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Los silencios
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Los silencios matan. Las palabras a veces también matan, pero son los silencios los que abren heridas, los que atormentan conciencias, los que acaban arrasando vidas enteras, relatos que se quedan a medias, mal cosidos con las mentiras de otros, con las conjeturas ajenas, enhebradas por los que saben abusar... de los silencios. Los silencios de las mujeres. Aún no hemos sido capaces de poner palabras a los amaneceres heridos de maltrato invisible. Para mí, es el peor. No hay diccionario en este mundo ni idioma capaz de definirlo con las palabras precisas que encajen en un Código Penal.

Los silencios de las madres que lo fueron con el hombre equivocado se convierten en un injusto pataleo íntimo, pero cada mañana saltan a las tablas del escenario de la vida y batallan... tan solas.

Busco el dato. Según el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial, en el primer trimestre de 2025 los juzgados han dictado siete mil quinientas sesenta (7.560) órdenes de protección. Se solicitaron once mil ciento treinta y siete (11.137). Es decir, tres mil quinientas setenta y siete (3.577) mujeres han quedado sin respuesta. En silencio.

Yo no dudo de los tribunales, pero ¿cuántas ni siquiera la han solicitado? ¿Cuántas? Por miedo, por vergüenza, por el qué dirán, por la enorme responsabilidad que supone ir a una comisaría a jugarte el crédito, a girar tu verdad en esa especie de ruleta rusa en la que ha quedado convertido el relato de las mujeres. ¿Cuántas han preferido guardar silencio para no romper la vida a sus hijos?

Silencio. Silencio. Silencio. Cállate. Confía en la justicia divina, en la poesía del porvenir, parece bramar el alma de tantas y tantas mujeres. Que tengas suerte. Mientras tanto y así pase el tiempo, que estas letras nos acompañen. Menos mal que nos tenemos, #WeToo, para entendernos en los silencios.