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Aurina Delgado de Torres y Fátima Muguiro, fundadoras de Hállate, que hace de cada adolescente un voluntario: "Son generaciones comprometidas y preparadísimas, pero hay que darles un empujón"

Aurina Delgado de Torres y Fátima Muguiro son las fundadoras de Hállate, la empresa que organiza el voluntariado de adolescentes entre 14 y 18 años.

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Aurina Delgado de Torres y Fátima Muguiro.
Aurina Delgado de Torres y Fátima Muguiro.MARTA MINGORANCE

Unos ayudan a dar clase de tenis a personas con diversidad funcional. Otros acompañan a niños con discapacidad intelectual al Planetario. Hay quien ayuda a organizar una feria de libros, quien toca el piano en un programa que utiliza la música como herramienta de inclusión, quien ayuda a cepillar las crines de un caballo en un centro de equinoterapia y quien enseña a personas mayores a utilizar las herramientas del móvil.

Todos son voluntarios de Hállate, la empresa social que promueve el voluntariado de jóvenes entre 14 y 18 años en Madrid, un proyecto fundado por dos amigas, Aurina Delgado de Torres y Fátima Muguiro, que empezó a fraguarse en la pandemia.

La primera trabajaba entonces en el sector social. La segunda, en formación internacional de jóvenes. Las dos con hijos -Aurina, tres, y Fátima, cuatro- de edades cercanas a la adolescencia y una profunda convicción compartida: el beneficio de ida y vuelta que el voluntariado aporta a largo plazo en la vida. Hállate ofrece programas en el ámbito social, cultural y medioambiental. Toda una cantera de jóvenes promesas de la solidaridad.

¿A qué edad se puede hacer voluntariado en España?
ÁTIMA MUGUIRO. Según la Ley General del Voluntariado, a partir de los 12 años, siempre con el consentimiento de los padres. Nosotras lo ofrecemos a partir de los 14 porque a esa edad ya son más autónomos. Se trata de que sea un voluntariado cercano, local, que pueda hacer durante el curso, de lunes a viernes.
¿Por qué es difícil encontrar programas para jóvenes?
AURINA DELGADO DE TORRES. Determinados colegios, sobre todo religiosos, hacen voluntariado, pero no era fácil encontrar programas variados para jóvenes, que tengan que ver con el deporte, el ocio o la música, y que estén dedicados a diferentes colectivos, ya sea personas con discapacidad, familias en riesgo de exclusión social, personas mayores o niños en tratamientos oncológicos. Hemos firmado convenios de colaboración con cerca de 25 entidades sociales y las hemos convencido de que los menores de edad aportan frescura, generan vínculos muy enriquecedores y son, en definitiva, muy buenos voluntarios.
Si impacta en un adulto, ¿qué efecto tiene el voluntariado en los adolescentes?
ADT. Lo primero, los saca de su burbujita. Se cruzan con realidades que hasta ese momento quizá no se han planteado. Por ejemplo, a lo mejor nunca han tenido contacto con una persona con discapacidad. La adolescencia es una etapa complicada. El voluntariado hace que se sientan útiles, y eso les da seguridad y autoestima.
FM. También los ayuda a desarrollar otras habilidades. Aprenden a trabajar en equipo y, por supuesto, a empatizar. En ocasiones, los voluntarios deben tomar la iniciativa. Muchas veces tienen que ser flexibles y amoldarse a las circunstancias.
¿Tiene más sentido la acción social, si cabe, para las nuevas generaciones?
Muchos padres lamentan que sus hijos no socializan como lo hacíamos nosotros. El estar presente, desconectarse del móvil, conocer a otras personas es más importante que nunca. FM. Hay otro aspecto positivo que es esa constancia y esfuerzo que requiere ir todas las semanas a ayudar y darte cuenta de que te tienes que organizar porque cuentan contigo.
apoyo para la Asociación Los chicos de Jose y Leo.
apoyo para la Asociación Los chicos de Jose y Leo.HÁLLATE

¿Dónde hacen falta jóvenes voluntarios en Madrid?
ADT. En todos los barrios, de norte a sur, aunque son necesidades distintas. En unos puedes ayudar a familias en exclusión social, en otros participar en una carrera solidaria. En todos hay personas mayores que se sienten solas.
Pero es más cool ir a África...
FM. Y es estupendo: una experiencia internacional diferente, pero aquí hay muchas posibilidades de aportar entre semana y puedes ir en metro. Hay muchos programas en Madrid que no tienen voluntarios, y los necesitan.
¿Cuál es la clave para implicar a un joven en el voluntariado?
ADT. Para que sea un éxito y el voluntario quiera comprometerse hay que dar con el programa por el que tenga más sensibilidad y, sobre todo, el que haya elegido él mismo. Por eso los entrevistamos.
FM. Son generaciones comprometidas y preparadísimas. Lo que pasa es que hay que darles un empujón, animarlos a que lo prueben.
¿Y los que están hasta arriba de extraescolares?
FM. Además de programas continuos durante todo el curso, hay actividades puntuales, como puede ser un mercadillo solidario. También pueden apuntarse a campamentos de verano de una o dos semanas. Muchas veces se quieren quedar una más.
Voluntarios en las Olimpiadas Inclusivas de Down Madrid.
Voluntarios en las Olimpiadas Inclusivas de Down Madrid.HÁLLATE

Y a vosotras, ¿qué os ha aportado este recorrido ?
ADT. Muchísima satisfacción. Puede que tengamos una visión sesgada, pero vemos lo mejor de los jóvenes y es muy gratificante. Hemos aprendido mucho de ellos y de las entidades sociales que hemos conocido.
FM. Es muy reconfortante comprobar que esto funciona, que has logrado unir a un joven y una entidad social y que hacen una labor maravillosa.