Será la época fría o serán las tendencias, la realidad es que los cosméticos que cuidan y tratan los labios, y su fina y delicada piel, están viviendo un auge. Basta echar un vistazo a la bandeja de entrada del correo de una editora de belleza para darse cuenta de este fenómeno. Se multiplican los lanzamientos de bálsamos hidratantes con y sin color, de aceites que tratan pero también dejan ese efecto jugoso a la par que que nutren, de mascarillas nocturnas...
De la percepción a la realidad, Lucía Altozano, farmacéutica titular de Skinpharmacy Jorge Juan 34, experta en dermofarmacia, aterriza mi sospecha. Hasta hace cuatro años, en la farmacia había una mascarilla para labios, muy premium, de Mimi Luzon, con oro y promocionada por Irina Shayk (a 170 euros) y un labial muy pro, de Nescens, lo más de lo más en tecnología cosmética. Hoy, en 2025, hay nueve marcas al menos con precios que van desde los 34 euros y firmas de lujo accesible: Perricone MD, Omorovicza, Medik, Esthederm... Amén de una amplia variedad de cuidados específicos: desmaquilladores, bálsamos cuya principal diferencia es que usan activos tipo retinol, péptidos, minerales, ácido hialurónico, y un sinfín de labiales con color y tratamiento antiedad principalmente. Resume el interés e incremento en las ventas de la cosmética para labios Altozano como "un gesto sencillo ofrece color, bienestar, nutrición y protección a la vez".
La 'skinification' de los labios
Como argumenta Lucía Altozano, la percepción del cuidado ha cambiado radicalmente en los últimos años. "Por una parte, existe una mayor concienciación respecto al impacto del envejecimiento, no solo en el rostro, un fenómeno que se conoce como la skinification y que define a la tendencia de cuidar con ingredientes cosméticos de alto valor, inicialmente empleados para el rostro, otras zonas del cuerpo. Hay en todo ello una evolución lógica con respecto al consumidor ya que hoy en día sabemos que actuar desde la prevención ofrece excelentes ventajas a la larga", cuenta la experta en dermofarmacia.
Confirma esta teoría Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD. "Tiene todo el sentido del mundo: durante ante años nos hemos centrado en cuidar el rostro o el contorno de ojos y hemos dejado los labios un poco olvidados, que también envejecen y necesitan sus propios cuidados. No tienen glándulas sebáceas, así que pierden hidratación enseguida y son más sensibles a los daños UV. Por eso están surgiendo tantas fórmulas pensadas para tratarlos, no solo para darles color".
No hay que olvidar que la piel de los labios es única y mucho más delicada que la del rostro, ya que cuenta con entre tres y cinco capas celulares frente a las quince o veinte del resto de la piel, como recuerda la experta de Skinpharmacy. Además, al estar tan vascularizada y llena de terminaciones nerviosas, es más sensible y reacciona con rapidez a los cambios de temperatura o la falta de hidratación.
"En nuestra evolución, apostamos por fórmulas híbridas más completas y versátiles. Atrás quedan los reparadores labiales que se usaban solo en las ocasiones en que los labios estaban resecos, con grietas o para ir a la nieve. Ahora nos anticipamos al momento y no sólo buscamos reparar y proteger sino que además queremos embellecer y rejuvenecer. No nos damos cuenta pero compramos pensando en más de uno de estos criterios", reflexiona Altozano.
Y los labios se volvieron virales
Al igual que en las razones de compra de cosmética labial hay más de un criterio, también hay más de una razón que justifique el boom de los cuidados para labios.
Se podría buscar otra correspondencia de este auge en las tendencias de maquillaje virales en redes. Como se desprende de unos estudios realizados por la división de lujo de L'Oréal, las publicaciones en redes acerca de los labios son 4,5 millones, con los trends lip combo y lip blushing a la cabeza (más 212% y 86% respectivamente). Estas dos corrientes, la una que consiste en utilizar más de un producto, normalmente delineador y gloss, para dar un aspecto saludable y jugoso, la otra que radica en maquillar los labios difuminados cual rubor en la boca, obedecen ambas a una tendencia mayor de naturalidad labial. Ahí entran los bálsamos o cuidados de labios, tanto como para completar estos maquillajes como para mantener la boca en perfecto estado de revista para que el look luzca perfecto.
Siguiendo con la influencia de las redes sociales, toda la atención que provocan los labios, ya sean tratados con rellenos de ácido hialurónico o con filtros que los muestran voluminosos y turgentes, hace que los tratamientos para labios calen además en una población cada vez más joven y con necesidades concretas propias de su edad, lo que diversifica y aumenta las opciones, como argumenta Lucía Altozano. "Destaca un segmento que aspira al cuidado experto y cuyas consumidoras están dispuestas a invertir en tratamientos labiales que ofrezcan beneficios visibles de relleno ligero, nutrición prolongada y brillo, donde triunfan la barras de labios con color y tratamiento a la vez", cuenta la farmacéutica.
De ahí que las clásicas y simples vaselinas y cacaos den un paso más... Y no sólo en cuanto a fórmulas, que también. Algunos labiales con tratamiento, como el último de Prada, de edición limitada, color amarillo (que no amarillea los labios) y funda pop con el estampado Banana de la casa, obedece además a otro fenómeno muy extendido, analizado por The Guardian a principios de año: los cosméticos que se pueden llevar en el bolso y se enseñan (los retoques del color o la hidratación del labio están a la orden del día a día de cualquiera) se convierten en un símbolo de estatus. Así que no valdría rehidratarlos con un cacao de-toda-la-vida.
Recuerda por ejemplo la publicación británica las colas infinitas para hacerse con el tratamiento de péptidos para labios que lanzó Hailey Bieber con su marca Rhode cuando se abrió una pop-up en Londres. Ella ya se había encargado de convertirlo en un objeto de deseo cuando creó incluso una carcasa de móvil con el hueco específico para llevar el labial...
Viral se volvió también Dior Addict Lip Glow Oil cuando se lanzó en 2020, y suele estar en rotura de stock, uno de los productos de makeup virales de Dior. Tiene como peculiaridad que, pese a ser un cosmético de maquillaje, es también un tratamiento enriquecido con aceite de cereza, este aceite labial hidratante nutre, protege, suaviza y revitaliza los labios al instante, con colores discretos que se adaptan a todos los tonos de labios para revelar su brillo rosado.
Qué buscar en un buen tratamiento labial
Pero, ojo, como advierte Altozano: "No todo tiene que ver con nuestra imagen; es el caso del crecimiento que percibimos en las ventas de labiales con fotoprotección, cuyo uso se está popularizando más allá del verano, algo que además, sigue la lógica de cuidado que los expertos recomendamos cada día".
Además de protección solar SPF20 como mínimo en invierno, la farmacéutica nos da pistas de cómo debe ser el cuidado de los labios perfecto: "Escoge entre ingredientes emolientes y humectantes como los aceites vegetales, mantecas, ceramidas y ácido hialurónico, y con activos reparadores y antioxidantes. A partir de los 40 años incluye, además, los que contengan péptidos que puedan prevenir el envejecimiento y suavicen las líneas finas que se crean alrededor de la boca".
Mezcla de moda y tratamiento, no es de extrañar que el cuidado de labios esté viviendo este boom. "Un buen bálsamo o un lip oil está al alcance de todos y da resultados visibles sin complicaciones. Las nuevas fórmulas contienen ingredientes como ácido hialurónico, péptidos, aceites vegetales ricos en omegas... hidratan, suavizan y aportan volumen. Y lo mejor es que se son sensoriales, cómodos y los puedes usar todos los días, tanto por la mañana como por la noche", señala Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode.
En definitiva, concluye Lucía Altozano, "estamos ante un boom en la cosmética labial de tratamiento y no se trata tan sólo de una moda pasajera, sino de una evolución clara de cómo entendemos el cuidado con productos cosméticos que aborden la estética, la salud y la longevidad".




