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Volúmenes y plisados marcados, hombreras XL, texturas opulentas como la piel y los brocados, y mucho dorado en joyas y otros complementos. La estética del glamour ochentero más recargado parece desplazar al minimalista lujo silencioso. ¿El resultado? Glamoratti, una versión nostálgica de aquel exhibicionismo de riqueza, reinterpretado ahora por firmas como Saint Laurent o Gucci con looks de rica refinados y sofisticados.
Apenas acabamos de comenzar el año y parece que no salimos del bucle del bring me back. Mientras compartir fotos de 2016 se ha convertido en el trend viral del momento, y la estética Y2K permanece en estado latente, volver a los años 80 también se perfila como una de las tendencias estilísticas protagonistas del momento.
Es una de las predicciones realizadas por Pinterest 2026, y que más revuelo está generando. Como auguran desde la plataforma, los trajes sastre con hombros definidos crecerán tres tallas y las joyas serán "más grandes, atrevidas y doradas". Y advierten: "Los cuellos de embudo serán imprescindibles".
Parecer rica sí o sí
Hombreras descomunales, plisados y volúmenes grandiosos, texturas opulentas como la piel, los brocados y los metalizados, guantes de colores, maxilazadas, enormes gafas de sol y, por supuesto, joyas doradas con siluetas XL y recargadas que nos llevan a vestir por encima de nuestras posibilidades. El estilo glamoratti invita a performar una vida de rica (también de herederas) con estilismos que, honestamente, resultan divertidos y efectistas.
Ya supone un fashion trend a tener muy en cuenta. Lo dice Pinterest, pero también lo corroboran esas early adopters que, desde TikTok o Instagram, nos dejan ya fantásticos looks.
Del lujo a lo minimal
Venimos de la adoración de ese silent luxury potenciado por series de éxito como Succession, o por la vuelta a la actualidad del lujo sublime y minimal de Carolyn Bessette. Gracias al anuncio de la serie American Love Story, producida por Ryan Murphy y que contará su romántica y malograda vida junto John John Kennedy, la bellísima neoyorquina, que fue rlaciones públicas de Calvin Klein, volvió a ser pura inspiración.
Pero también es cierto que muchas agradecerán que esa tendencia old money nos inspire a transitar desde la discreción de las mujeres ricas actuales -o de los 90, como en el caso de la esposa del joven Kennedy-, a su versión más desmesurada y ochentera. Siempre, eso sí, un exceso reinterpretado y actualizado que no trata de que nos disfracemos de Krystle Carrington, el personaje de Linda Evans en Dinastía, sino de acercarnos a las propuestas primavera-verano de Saint Laurent o La Famiglia de Gucci, dos de las colecciones que mejor representan el glamoratti desde hace ya varias temporadas.
Vestir por encima de nuestras posibilidades
Aunque no queramos, vamos a caer. El convulso contexto político y económico global actual sugiere aderezar nuestra existencia con una dosis de fantasía y lujo, aunque sea pura performance. Dejar ese minimalismo quizá ya algo tedioso e inclinarnos por esta ficción controlada: ya que no podemos vivir como ricas, vistamos al menos como ellas.
Incluso en el universo beauty hablan también de ello. La tendencia resting rich face, traducida como 'cara de rica descansada', triunfa también entre los tratamientos faciales y las tendencias de maquillaje. Pero ahora, insistimos, lo que gana enteros es el exceso ochentero y controlado.
Pensemos en Lady Di y sus vestidos y blazers de hombreras descaradas; o en la Estefanía de Mónaco más rebelde y fashion de aquellos años 80 en los que llevaba las cazadoras de piel oversized y con cuello alto. Pero también nos sirven de inspiración los vestidos con mangas voluminosas y maxilazadas que lucía la mismísima Carmen Cervera, baronesa Thyssen, quien ya en los 80 era una mujer rica y excesiva.
Manual de estilo glamoratti para vagas
Si se analiza esta tendencia al detalle, puede resultar de ejecución compleja. Pero en realidad no lo es. ¿Un consejo para vagas y, también, para presupuestos limitados? Bastará una única prenda para emocionarse con la belleza y sofisticación de ese lujo ochentero, incluso en looks casuales que no esperan a la noche o a las ocasiones especiales.
Esa pieza clave es la cazadora oversized, preferiblemente de piel y con cuello de embudo o chimenea. La colección primavera-verano 2026 de Saint Laurent es la quintaesencia de la tendencia glamoratti, e incluye opciones espectaculares de estas prendas. Pero también firmas como Zimmermann, Versace o Bottega Veneta incluyen las cazadoras en piel y con cuellos altos con carácter protagonista.
Y atención a los dupes que ya circulan por cadenas como Zara o Mango.




