ANDALUCÍA
Política

La izquierda andalucista que no está ni con Maíllo ni con Rufián y que aspira a dar el salto como la Chunta en Aragón

Adelante Andalucía busca asesoría en La Izquierda (Die Liken) alemana y diseña un "puerta a puerta" para disputarle el discurso a Vox entre la juventud y los barrios obreros

Ana Fernández, José Ignacio García y Javier Peixoto.
Ana Fernández, José Ignacio García y Javier Peixoto.Adelante Andalucía
Actualizado

Son una parte de la izquierda a la izquierda del PSOE en Andalucía. Y tienen un discurso soberanista que los conecta con un andalucismo sociológico y cultural que ha arraigado en una parte de la juventud, aunque, hasta la fecha, no ha encontrado un correlato de éxito en las propuestas políticas. Adelante Andalucía, el partido que fundaron Teresa Rodríguez y José María González Kichi, jugará en esta campaña por un lado de la banda izquierda en la que, aseguran, sigue "quedando hueco". Son un partido soberanista -se reivindican- y no deben obediencia a ningún poder orgánico radicado en Madrid. Ni sacrificarán su autonomía política en la confluencia de izquierdas que lidera Antonio Maíllo (Por Andalucía). Pero tampoco (al menos, no de momento) en la que Gabriel Rufián (ERC) promueve a nivel estatal para las generales junto a otras formaciones nacionalistas. "Mientras debaten y se dedican al politiqueo en los salones de Madrid, ¿quién le hace la oposición a Moreno Bonilla?", se pregunta de forma retórica José Ignacio García, candidato de Adelante Andalucía.

Adelante Andalucía se refundó en 2021 como partido andalucista de izquierdas. Fue el legado que Teresa Rodríguez y Kichi dejaron antes de retirarse de la primera línea de la política, a la que llegaron en 2015 desde su militancia en Anticapitalistas y de la mano de Podemos. Adelante Andalucía había sido anteriormente la marca electoral con la que Podemos e IU (más dos organizaciones andalucistas minoritarias) se presentaron a las elecciones autonómicas de 2018 y obtuvieron 17 diputados en el Parlamento andaluz. Pero también en esta confluencia la convivencia acabó saltando por los aires. Teresa Rodríguez rompió con Pablo Iglesias y acabó en el grupo mixto junto a sus fieles.

La gaditana, que se quedó con la marca electoral, se presentó como Adelante Andalucía (en solitario) a las elecciones de 2022 y obtuvo dos diputados, los suficientes para mantener vivo el proyecto durante toda la legislatura, pese a que Rodríguez abandonó poco después el escaño para regresar a su plaza en un instituto de Secundaria, como también haría más tarde su pareja, tras dos mandatos como alcalde de Cádiz. Hoy sigue siendo miembro de la dirección de Adelante pero ha dejado el liderazgo en manos de José Ignacio García, psicólogo y orientador en la Enseñanza Secundaria, que está convencido de que el andalucismo político puede dar la campanada en las elecciones del próximo mes de junio, precisamente porque hay un segmento del electorado andaluz "que no confía ni en el Gobierno de Juanma Moreno ni en el de Pedro Sánchez" y está "huérfano" políticamente.

Aunque tienen claro que se van a presentar a las elecciones generales y no cierran del todo la puerta a participar en alguna candidatura compartida, no ven que los pasos que se están dando sirva para movilizar al electorado abstencionista. Tampoco que la suma de proyectos tenga necesariamente un mejor resultado electoral: "En política, uno más uno no suman dos necesariamente". "La izquierda estatal anda enfrascada en un debate que sólo interesa a políticos y a periodistas, que no aporta nada", asegura el diputado andalucista. A ellos -advierte- nadie les ha llamado para integrarse en ninguno de los dos movimientos políticos que tienen agitada a la izquierda en las últimas semanas, pesa a que el propio Gabriel Rufián cita a Adelante Andalucía como una de las formaciones candidatas a formar parte de esa alianza con la que se pretende "maximizar" los apoyos a la izquierda en las generales de 2027.

García tiene claro, en cualquier caso, que su adversario político en Andalucía no es Por Andalucía (la confluencia de IU y Sumar) ni Podemos, sino "las derechas". Por eso, en el cartel con el que arranca la precampaña aparece su cara (en color) frente a Juanma Moreno (en blanco y negro y con gesto iracundo). "Hemos demostrado en el Parlamento andaluz que somos el azote de la derecha y de la extrema derecha", defiende. En cualquier caso, afirma que su intención es alejarse de esa imagen de "la izquierda gris que está todo el día echando la bronca y diciéndole a la gente cuál es la manera 'correcta' de hacer su vida; porque tampoco nosotros somos perfectos". Igualmente, asegura que no quieren a hacerle el juego a la ultraderecha en los temas que Vox y el PP quieren imponer en la agenda política: "No vemos que haya muchos burkas por las calles de Andalucía", afirman, en referencia a las iniciativas al respecto defendidas por ambos partidos en las últimas semanas.

De la mano de La Izquierda alemana y tras la campanada de la Chunta Aragonesista

Adelante Andalucía lleva un año trabajando en una nueva estrategia electoral y han buscado asesoramiento en Die Liken (La Izquierda), el partido de la izquierda alemana que en las elecciones federales de febrero de 2025 obtuvo el 8,8 % de los votos, su mejor resultado en una década y pese a que meses antes de la convocatoria casi se les daba por desaparecidos. El milagro de la resurrección de Die Liken tuvo mucho que ver con el voto joven, siendo la formación más popular en los votantes de entre 18 a 24 años, donde las encuestas a pie de urna le dieron el 25% de los apoyos, y el 16% entre los votantes de entre 25 y 34 años. Siguiendo los consejos de los estrategas de Die Liken, Adelante Andalucía ha diseñado un "puerta a puerta" para hacer frente al discurso de la ultraderecha en los barrios obreros y entre la juventud, bajo la coordinación de Ana Fernández, y una plataforma para la captación de voluntarios, de la que se encarga Javier Peixoto.

Y, aunque se miran en el espejo de La Izquierda alemana, el referente más cercano a la línea política y estratégica de Adelante podría ser la Chunta Aragonesista, que duplicó sus resultados en las elecciones autonómicas del pasado 8 de febrero, obteniendo seis escaños en las Cortes de Aragón.

La Chunta consiguió un 9,70% de los votos, o sea, casi cinco puntos más de los que tenía, superando a las dos candidaturas rivales dentro de su espacio ideológico, ya que la coalición IU-Sumar, obtuvo un único escaño y Podemos desapareció del mapa parlamentario. El PSOE de Pilar Alegría, por su parte, perdió 5 escaños. El candidato de la Chunta, Jorge Pueyo, se presentó a los electores como un "refugio" para el voto de izquierda aragonesista, en un discurso muy parecido al que ahora defiende Adelante.