CATALUÑA
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Se enquista la crisis entre Illa y el líder de la patronal: "Sólo han hablado dos veces por mensaje y sobre la salud del presidente"

La relación entre el presidente de la Generalitat y el de Foment, Josep Sánchez Llibre, es meramente protocolaria. No se han reunido en solitario desde su "dura" riña telefónica por el modelo de financiación

El presidente de la patronal Foment, Josep Sánchez Llibre.
El presidente de la patronal Foment, Josep Sánchez Llibre.PEDRO SALADO / ARABA
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Se enquista la crisis entre el presidente de la Generalitat y el de la principal patronal catalana, Foment del Treball. Hoy por hoy, la relación entre Salvador Illa y el representante de los empresarios, Josep Sánchez Llibre, es meramente protocolaria y el conflicto abierto entre ambos por las críticas de Foment al nuevo modelo de financiación autonómica, y que les ha llevado al borde de la «ruptura», no ha entrado en fase de resolución, según confirman a EL MUNDO fuentes del Govern.

Las mismas voces revelan a este diario que Illa y Sánchez Llibre «sólo han hablado dos veces por mensaje» desde que el 9 de enero el presidente de la Generalitat levantara el teléfono para reprochar con una «dura» llamada al jefe de la patronal sus críticas a la «financiación singular» acordada a tres bandas entre el Gobierno, el PSC y ERC. Además, ese puñado de mensajes sirvieron para abordar «el estado de salud del president», a raíz de su ingreso hospitalario por una infección ósea, precisan las mismas voces.

Hubo quien interpretó la presencia de Sánchez Llibre en la firma del acuerdo entre el Govern y los agentes sociales para los Presupuestos que tuvo lugar el pasado 23 de febrero como una señal de deshielo en su gélida relación con Illa. Pero lo cierto es que el presidente de Foment y el de la Generalitat no aprovecharon el acto para reunirse en solitario. Sólo compartieron una charla conjunta, en la que también participaron los líderes de los sindicatos UGT y CCOO en Cataluña, Camil Ros y Javier Pacheco, y el de la patronal Pimec, Antonio Cañete, y que no alcanzó la media hora.

La relación entre el presidente de Foment y el de la Generalitat no supera actualmente la «cordialidad» y no ha recuperado el nivel de confianza previo al desencuentro por la financiación. El entendimiento ya comenzó a agrietarse meses atrás: el pasado mayo Sánchez Llibre acuso al socialista de estar conduciendo a Cataluña al «decrecimiento y la miseria» por sellar acuerdos económicos con el «tripartito encubierto» que el PSC forma con ERC y los comunes.

No menos severas fueron las palabras que Sánchez Llibre dedicó al Govern sólo tres días antes del acto presupuestario con los agentes sociales. Con ellas acusó al Ejecutivo de Illa de estar implementando medidas «filocomunistas» como el veto a la compra de vivienda para conseguir el respaldo de la formación hermana de Sumar a las cuentas de la Generalitat. La consellera de Economía, Alícia Romero, reaccionaría acusando a Sánchez Llibre de «defender a los ricos».

El pasado lunes, Sánchez Llibre, insistió en sus advertencias al Govern durante el discurso pronunciado con motivo de la asamblea general que Foment. En él amenazó al Ejecutivo de Illa con llevar al Tribunal Constitucional las medidas contra la «compra especulativa» de vivienda pactadas con los comunes y aclaró, sin tapujos, que los Presupuestos diseñados por el PSC «no nos gustan por su presión fiscal y ser muy intervencionistas». Aun así, expresó su apoyo a la aprobación de las cuentas porque Cataluña puede perder más de 4.000 millones de euros en inversiones si no lo hacen. «No nos podemos acostumbrar a no tener Presupuestos», adujo Sánchez Llibre, quien después se permitió recomendar a Illa negociar las cuentas con «otros grupos de la oposición» -en implícita alusión a Junts- si ERC rechaza respaldarlas por la negativa del Gobierno a ceder la gestión del IRPF a la Agencia Tributaria Catalana.

Hoy, el presidente de la Generalitat se ha reunido con un grupo de actores económicos catalanes entre los que no se encontraba Foment. Illa se ha visto con el denominado G8, que forman el Círculo de Economía, la patronal Pimec, la Cámara de Comercio de Barcelona, el Colegio de Economistas de Cataluña, Fira de Barcelona, la patronal FemCAT, el RACC y la asociación Barcelona Global.