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En el corazón de Galicia se esconde un tesoro perfecto para descansar y relajarse. Nos referimos a las pozas termales de Outariz, situadas en la ciudad de Ourense, justo a orillas del río Miño.
Este lugar se trata de un auténtico paraíso termal al aire libre. Consta de varias piscinas naturales de piedra, diseñadas para integrarse en el entorno, por las que brota agua caliente. "Afloran en varios puntos entre las grietas de la roca granítica, con amplios caudales a una temperatura alrededor de los 60 grados", detallan desde el ayuntamiento de la ciudad.
Al contrario que otros balnearios de la zona, el acceso a estas termas es totalmente gratuito. Además, están abiertas todo el año. Basta con llevar bañador, toalla y chanclas para sumergirse en una experiencia única. Eso sí, el aforo es limitado, por lo que se recomienda acudir temprano, especialmente en temporada alta. "La zona de baño dispone de vestuarios con taquillas y aseos a disposición de los usuarios", explican desde el ayuntamiento.
El contraste entre el vapor que se eleva suavemente sobre el agua de estas piscinas y el frescor del paisaje gallego crea una atmósfera única que invita a dejarse llevar por la calma. Pasar el día en estas termas es un plan perfecto tanto para quienes residen en la ciudad como para los viajeros que quieren descubrir un lado distinto de Galicia.
El lugar está rodeado de un entorno natural espectacular
Además, el enclave tiene un encanto especial gracias al entorno natural que lo rodea. Las pozas están situadas en una zona verde junto al Miño que se conecta con el centro de Ourense mediante un paseo fluvial que permite llegar caminando o en bicicleta. No obstante, hay varios aparcamientos gratuitos cercanos por si se quiere ir en coche.
Los beneficios de estas aguas se conocen desde hace siglos. Ya los romanos aprovecharon los manantiales termales de Ourense y fundaron allí asentamientos que hoy son parte de la historia de la ciudad. Se dice que estas aguas ayudan a relajar la musculatura, mejorar la circulación y aliviar el estrés, convirtiéndose en una medicina natural que no cuesta ni un euro.
