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Curiosidades
Convertido en atracción turística

Parece Tokio, pero está en Galicia: así es el paso de peatones más grande de España con 40 metros de ancho

No está tan concurrido como el cruce de Shibuya de la capital japonesa, pero impresiona por su tamaño

Parece Tokio, pero está en Galicia: así es el paso de peatones más grande de España con 40 metros de ancho
El paso de peatones más grande de España.MEDIASET
Actualizado

La población de Cangas, también conocida como Cangas de Morrazo, no se acerca ni de lejos a la de Tokio. Tiene poco más de 25.000 habitantes por los casi 15 millones de la capital japonesa. Sin embargo, esta localidad de Galicia cuenta con un paso de peatones que compite en popularidad con el célebre cruce de Shibuya.

El paso de peatones más grande de España

Muchos municipios están apostando en los últimos años por recuperar el espacio público para el peatón. Entre otras medidas, se han reducido carriles, ampliado aceras y remodelado pasos de peatones. Sin embargo, el que se inauguró en Cangas en 2018 rompe todas las escalas.

Se trata del paso de peatones más grande de España. Este cebreado alcanza los 40 metros de ancho en su parte más amplia y los 26,5 en la más estrecha. Además, se encuentra en plena curva.

Su diseño es tan particular que, si un peatón lo cruza en diagonal, acaba en una calle distinta. Une tres áreas del casco urbano de Cangas: el Ayuntamiento, la Plaza de la Diputación y la zona de A Palma.

No es tan famoso como el cruce de Shibuya de Tokio y, por supuesto, se encuentra mucho menos concurrido. Sin embargo, se ha convertido en una atracción turística de este municipio de Pontevedra.

Parece Tokio, pero está en Galicia: así es el paso de peatones más grande de España con 40 metros de ancho
El cruce de Shibuya de Tokio.PIXABAY

La historia del paso de peatones de Cangas

Para facilitar el tránsito de los vecinos en esta zona del centro de Cangas, en un principio se pensó en construir un paso elevado. Sin embargo, la idea se descartó por motivos de tráfico.

Entonces, las autoridades locales decidieron realizar una prolongación de un paso de cebra ya existente, que aumentó su anchura en 38 metros. Tras su inauguración en 2018 no gustó a todo el mundo y fue incluso objeto de mofa. No obstante, ahora es prácticamente un símbolo de este municipio gallego.