CRÓNICA
En la prisión de Botafuegos

"Mi hijo tenía el 90% del cuerpo con golpes. Meaba y cagaba sangre tras la paliza de 11 funcionarios"

Es la denuncia de Eva Corbacho, una madre gaditana que asegura que a su hijo Daniel, preso en la cárcel de Algeciras, los trabajadores del penal lo desnudaron, patearon y golpearon "hasta dejarlo casi inconsciente", tras acusarle de que pretendía provocar un motín. 'Crónica' muestra imágenes exclusivas de cómo lo sacan de su celda

Eva Corbacho, madre de un preso en la cárcel de Algeciras (Cádiz), ha denunciado que su hijo sufrió una brutal paliza a manos de un grupo de funcionarios del penal.
Eva Corbacho, madre de un preso en la cárcel de Algeciras (Cádiz), ha denunciado que su hijo sufrió una brutal paliza a manos de un grupo de funcionarios del penal.CATA ZAMBRANO
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Eva Corbacho asegura que todavía rompe a llorar y se estremece cuando recuerda el momento en que su hijo se levantó la camiseta y dejó al descubierto parte de su torso. Madre e hijo estaban separados por un cristal y hablaban por el telefonillo de la sala de visitas de la cárcel de Botafuegos, en Algeciras (Cádiz). Eva había visto llegar renqueante por un pasillo a Daniel, que caminaba con dificultad. El chico llevaba allí diez meses preso. Había ingresado en el penal para cumplir una pena por un delito de robo.

¿Qué te pasa, Daniel, qué te pasa?, preguntó Eva, preocupada, con insistencia a su hijo. Daniel se negaba a contarle lo sucedido dos días antes.

«Cuando me mostró los moratones, casi me da algo. Tenía el 90% del cuerpo amoratado por los golpes», explica Eva a Crónica la tarde del pasado miércoles, cuando se reunió con este reportero.

«Me contó que meaba y cagaba sangre por la paliza que le dieron los funcionarios de la cárcel. Hasta 11 se ensañaron con él. Le dije que teníamos que denunciarlo. Él no quería denunciar por miedo a represalias, pero mi hermana me empujó a hacerlo. Las torturas no pueden estar permitidas dentro del sistema penitenciario español y lo que le hicieron a mi hijo fue eso, torturarlo».

Los hechos narrados por Eva Corbacho ocurrieron, presuntamente, el pasado 14 de febrero. Esta mujer fue a visitar a su hijo dos días después, el 16. Daniel llevaba dos días sin llamarle y eso extrañó mucho a Eva.

«Mi hijo, que tiene problemas de adicción a las drogas, había entrado en el módulo de aislamiento. Estaba pagando un parte por mala conducta. Se había hecho un corte en el brazo porque pidió que le viera un médico y no se le concedió. Suele llamarme hasta tres y cuatro veces al día. Como dejó de hacerlo, me preocupé. El día que fui a verlo por el cristal acabó contándome lo que pasó», añade esta madre.

Lo que pasó, según el relato que Daniel le hizo a Eva y que ahora ella cuenta a este suplemento, fue que una funcionaria acusó a Daniel de haberle entregado «algo, sin concretar», a otro preso durante el turno de llamadas en las cabinas telefónicas. Daniel, de 27 años, siguió negándolo. Poco a poco, los funcionarios fueron llegando a la celda de aislamiento en la que se encontraba el preso. Las cámaras de seguridad del penal recogieron cómo un grupo de funcionarios provistos de equipos de seguridad, porras y cascos incluidos, se llevan al presidiario y luego lo vuelven a introducir en su celda. Todo ocurre en el transcurso de 45 minutos.

Durante ese tiempo, Eva sostiene que un grupo de hasta 11 funcionarios de la cárcel de Algeciras le propinaron una paliza a su hijo, dentro de la celda y también fuera de ella. «Él me garantiza que no entregó nada a nadie. Yo le dije que me dijera la verdad, que eso ya daba igual, pero sigue negándomelo. Según me ha ido contando después, una funcionaria es la que incita al resto a que le peguen. «Me hijo me contó que le decía a él y a sus compañeros: "Te he visto darle algo... Quédate con mi cara, que no la vas a poder olvidar en un montón de años. ¡Pero vais a consentir que me hable así!"».

Eva continúa su relato mientras se le saltan las lágrimas. Cuenta que, durante la paliza, su hijo escuchó: «Creo que nos estamos pasando». La mujer asegura que, tras la paliza, el médico entró a la celda de Daniel a tomarle las constantes vitales y que luego «lo dejaron tirado hasta el día siguiente». «Ni siquiera le han revisado después si tiene los órganos internos dañados», se queja.

Finalmente, Eva presentó una denuncia ante el Juzgado de Instrucción número 5 de Algeciras. Contó que su hijo recibió «una brutal paliza» dentro de Botafuegos y que se le amenazó para que «mantuviera silencio» y no contase lo ocurrido a su familia. «Fue conducido a una habitación donde fue desnudado, pateado, golpeado brutalmente, hasta quedar casi inconsciente», señaló en su denuncia. También insistió en que su hijo teme perder la vida estando preso.

"SE LO LLEVAN A UNA SALA DE CASTIGO"

El caso pasó al Juzgado de Instrucción número 3 de Algeciras, que abrió diligencias de investigación. Este pasado 3 de septiembre, el juez llamó a cinco funcionarios del citado centro penitenciario gaditano. Se encuentran en calidad de investigados (antes, imputados). Sólo respondieron a las preguntas de sus respectivos abogados y del juez. Por el momento, el penal ha aportado el contenido de cuatro cámaras del pasillo donde se encuentra la celda en la que ese día estaba Daniel Núñez Corbacho.

«Entre cinco funcionarios se lo llevan a una sala de castigo donde creemos que lo amarran y lo golpean. En Botafuegos hay un comité de tortura. Ese centro penitenciario ha puesto a mi hijo en una posición de especial vulnerabilidad, toda vez que, lejos de recibir protección, ha sido progresivamente objeto de hostigamiento, sufriendo trato degradante y medidas desproporcionadas que comprometen su integridad física y psicológica... Ellos se escudan en que mi hijo estaba propiciando un motín. Pero él asegura que es mentira. De todos modos, no es justificación para darle una paliza a nadie».

CITADO A DECLARAR EL JEFE DE SERVICIO

El juez que instruye la causa ha citado a Daniel el próximo 11 de septiembre. Ese día también se ha llamado a declarar al jefe de servicios del penal en ese momento. La madre del recluso que presuntamente ha recibido una paliza dentro de Botafuegos ha contratado al abogado Francisco Miranda, del despacho Vox Legis. El letrado explica a Crónica que Daniel va a ratificarse en su relato ante el juez y que va a añadir más información sobre el proceder del cuerpo de funcionarios de Botafuegos.

El penal de Botafuegos, en Algeciras, ha entregado al juzgado el registro de cuatro cámaras de seguridad que grabaron a los funcionarios, — algunos, protegidos con ropas especiales y cascos— sacando de su celda a Daniel, y retornándolo después a ella. En varias tomas se observa al preso, que lleva desnudo el torso.
El penal de Botafuegos, en Algeciras, ha entregado al juzgado el registro de cuatro cámaras de seguridad que grabaron a los funcionarios, — algunos, protegidos con ropas especiales y cascos— sacando de su celda a Daniel, y retornándolo después a ella. En varias tomas se observa al preso, que lleva desnudo el torso.CRÓNICA

El abogado de Daniel ha presentado un escrito ante el juzgado porque considera que el contenido de las cámaras de seguridad aportado por el momento a la causa es deficiente. «Tras un exhaustivo visionado y análisis de las cámaras de vigilancias aportadas por el centro penitenciario, he podido comprobar que las grabaciones remitidas resultan claramente insuficientes para esclarecer los hechos objeto de investigación», se lee en el escrito de Francisco Miranda remitido al juzgado.

«Esta parte ha podido constatar que las mismas no ofrecen ni la amplitud temporal ni la cobertura espacial necesarias. En particular, se observa que la franja horaria facilitada resulta manifiestamente insuficiente, quedando fuera del campo de visión parte relevante del desarrollo de los acontecimientos, como es su origen [cabina telefónica donde presuntamente nuestro representado intercambia algún objeto con un tercero]».

Este abogado ha solicitado también que se faciliten las grabaciones correspondientes a las cámaras de seguridad que estén situadas en todo el trayecto comprendido entre las galerías 1 y 4 de Botafuegos, «recorrido en el que se habrían producido actos potencialmente constitutivos de agresión y que serían determinantes para acreditar el trato dispensado al interno y la correlación directa con las lesiones sufridas por el mismo».

Miranda también pide que la hora comience a las 11 de la mañana del 14 de febrero de 2025, y no únicamente desde las 13.55 como consta en la aportación ya realizada. Con ello pretende «poder visualizar la llamada telefónica efectuada» por Daniel en la que «presuntamente se habría producido un intento de intercambio de objetos con otro interno».

"SIGUE TENIENDO MIEDO AHÍ DENTRO"

Desde Instituciones Penitenciarias, organismo dependiente del Ministerio del Interior que gestiona todas las prisiones del país, fuentes oficiales señalan a Crónica que no pueden realizar ningún comentario respecto al caso por tratarse todavía de una investigación judicial en curso.

Mientras se esclarecen los hechos, Eva sigue en continuo contacto con su hijo. Va a verlo cada semana a la prisión y él llama a su madre varias veces al día, como antes de esa supuesta paliza recibida a mediados de febrero pasado.

«Mi hijo sigue teniendo miedo ahí dentro. Me dice que no piensa en el suicidio, que si le pasa algo no va a ser por culpa suya. Le están haciendo la vida imposible desde que ocurrió aquello. Un funcionario le ha dicho: "Te voy a torturar sin tocarte"». Su abogado añade: «Nuestra sociedad se despreocupa de que los individuos que ingresan en prisión salgan mejor de lo que han entrado. Esa dejadez in vigilando genera, obviamente, consecuencias negativas. La falta de control sobre las cárceles permite que la institución mantenga la tendencia histórica hacia el oscurantismo. Pero ningún olvido por parte de la sociedad puede suponer el trato degradante e inhumano que, en ocasiones, se les da a los presos».