CINE
Cine

La Familia Real británica reaparece en unos Bafta en los que gana 'Una batalla tras otra'

El filme, inspirado en la novela de Thomas Pynchon 'Vineland', publicada en 1990, se alzó con seis galardones, incluyendo los de Mejor Película, Mejor Guion Adaptado y Mejor Actor Secundario

Imagen de la película 'Una batalla tras otra'.
Imagen de la película 'Una batalla tras otra'.Warner
Actualizado

'Una batalla tras otra', de Paul Thomas Watson, con Leonardo DiCaprio, Sean Penn y Benicio del Toro, ha sido la gran ganadora de los Bafta, los 'Oscar' del Reino Unido, que se entregaron ayer por la noche en el Royal Festival Hall londinense. El filme, inspirado en la novela de Thomas Pynchon 'Vineland', publicada en 1990, se alzó con seis galardones, incluyendo los de Mejor Película, Mejor Guion Adaptado y Mejor Actor Secundario. La gran paradoja de ese último premio es que el vencedor, Sean Penn, no estaba en la gala.

Claro que las personas a las que todo el mundo miró una y mil veces no iban a recoger ningún premio: eran los Príncipes de Gales, Kate y Guillermo, en lo que constituyó su primera aparición pública tras la detención del ex príncipe Andrés, por su relación con Jeffrey Epstein.

Evidentemente, el heredero de la corona británica no hizo ninguna mención al arresto de su tío, el jueves, aunque sí comentó que no ha podido ver 'Hamnet', una de las ganadoras de la noche, porque, para hacerlo, "tengo que estar en un momento de calma". Los motivos de la intranquilidad de Guillermo quedan para las especulaciones de cada uno. Aunque, para especulaciones, las que se habían desatado con la figura del presentador de la ceremonia, el actor y director Alan Cumming, que hace tres años devolvió la Orden del Imperio Británico alegando "la toxicidad del Imperio". Cumming, sin embargo, no hizo ninguna referencia al caso aunque, si lo hubiera hecho, no está claro que nadie se hubiera enterado, ya que, como suele ser habitual en estos casos, los Bafta fueron retransmitidos en televisión con un retraso de varios segundos.

Lejos de 'Una batalla tras otra' quedaron 'I Swear', 'Frankenstein', y 'Sinners', cada una con tres máscaras (los Bafta son máscaras de teatro hechas en bronce). La primera fue una de las vencedoras morales de la noche. Es una producción de bajo presupuesto sobre la vida del activista de los derechos de los enfermos de síndrome de Tourette John Davidson, cuyo protagonista, Robert Aramayo, quitó el premio al Mejor Actor a Leonardo DiCaprio y a Timothée Chalamet. La británica Jessie Buckley fue la mejor actriz por su papel en el drama histórico Hamnet, en el que interpreta a la esposa de William Shakespeare.

'Sirat', del director francoespañol Óliver Laxe, se quedó sin el premio a Mejor Película en un idioma diferente del Inglés, en beneficio de la noruega 'Valor sentimental', de Joaquim Trier, que, con ocho nominaciones y solo es premio, pasó de ser una de las grandes favoritas a la gran decepción de la noche. "Es la primera vez que un noruego gana un Bafta. Somos mucho mejores esquiando, pero aquí estamos", dijo el director con un toque de humor al recoger el premio.