- Política Abascal no acudirá a la tribuna de autoridades ni al Palacio Real por el 12 de octubre: "No se debe fingir normalidad institucional con un Ejecutivo ilegítimo"
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Santiago Abascal ha llegado a la Plaza de Colón sobre las 09.30, hora y media antes de que comiencen los actos por el Día de la Hispanidad, y con dos horas y media de antelación al inicio del desfile de las Fuerzas Armadas. Allí, en las inmediaciones de la estatua de Blas de Lezo, ha atendido a los medios. "Hoy es un día de celebración, pero también para decir que España no ha llegado hasta aquí para que la destruyan una banda de mafiosos", ha declarado. "Solo vamos a coincidir con el Gobierno, en esos foros parlamentarios, como es el Congreso, donde podamos decirle que es un Gobierno corrupto, indecente y que ha traicionado a los españoles".
El líder de Vox comunicó este sábado a la Casa Real que no acudiría a la tribuna de autoridades ni a la posterior recepción del Palacio Real para evitar "blanquear" al gobierno "corrupto y peligroso" de Pedro Sánchez y que seguiría el desfile desde la calle "junto a los españoles". Una decisión que, como ha explicado este domingo, puede resultar "incomprensible", pero está seguro de que "refleja lo que sienten los españoles". "No podemos fingir normalidad en un momento en el que un Gobierno que es una mafia corrupta está al frente de España. Que no cuenten con Vox para eso. Estamos absolutamente tranquilos con nuestra decisión", ha explicado Abascal.
Mediante una carta, le transmitió al Rey que "estos actos son utilizados por Sánchez para blanquear un Gobierno corrupto y peligroso", y que ha decidido que "solo compartirá espacios con Sánchez donde pueda denunciar su corrupción y su traición".
Más allá de la propia celebración que supone para los de Abascal el 12 de octubre, el líder de Vox no ha querido dejar pasar la ocasión para seguir denunciando. A su juicio, Sánchez continua en el poder porque "los enemigos externos e internos de España, así lo quieren" y ha recordado que se trata de un "traidor" que ha pactado "con todos los enemigos de España: terroristas y nacionalistas, islamistas y narcodictadores".
"España no ha llegado hasta aquí para que la destruyan una banda de mafiososos. Prevalecerá porque millones de españoles, a lo largo de sus cortas vidas en comparación con nuestra Historia, se han comprometido, para que esta nación tenga aún más que decir", ha incidido.
Asiste al desfile un público variopinto con enorme presencia de jóvenes. Entre los más madrugadores, cuatro adolescentes de entre 14 y 17 años que llegan a la plaza de Colón antes de las nueve de la mañana. Llevan banderas de España atadas a la cintura y pulseras de Vox en la muñeca. También EL MUNDO se encuentra con Daniela y María. Dos jóvenes, de 18 años, que, mientras esperan la intervención de Santiago Abascal ante los medios, ayudan a un señor ataviado con el uniforme de veterano a hacerse una foto bajo el mástil de la bandera de Colón. "Me siento bastante identificada con lo que dice y creo que hay que darle una oportunidad", dice Daniela. "Y también porque los jóvenes estamos viendo que los del lado contrario no funcionan".
No es de extrañar la juventud de la horda que, en estas primeras horas del domingo a acudido a la plaza madrileña, a escuchar a Abascal. Como revela la encuesta de Sigma Dos para El Mundo, en el último año, Vox ha registrado un mayor respaldo entre las nuevas generaciones que en el global, estimándose un 22,7% de voto a Abascal en la franja de edad más baja. "Tenemos un gran respaldo entre la juventud, pero no es hacia las siglas sino por su amor profundo a España. Necesitan, al igual que otros españoles, de la autoestima nacional y Vox ha estado en primera línea. Nosotros hablamos de los problemas que padecen los jóvenes como la inseguridad, la inmigración, el adoctrinamiento en las escuelas, la falta de vivienda, de oportunidades, los salarios de miseria...", ha explicado el propio Abascal.
Al término de su comparecencia, varios de esos jóvenes que han madrugado para ver y oír a Abascal le han pedido fotos. "Salva España, por favor, salva España", le ha rogado, incluso, uno de ellos.
Quince minutos ha tardado en recorrer los escasos 100 metros que lo separan de la Biblioteca Nacional, en el paseo de Recoletos.
Tres chicos y dos chicas, con aparatos en los dientes y banderas de España como capa y pintadas en la cara, hacen cola para hacerse una foto con el. "Ojalá ganes esto, estoy contigo a muerte ", le dice uno. "Depende de vosotros", contesta Abascal. " ¡El 27, el 27! Detrás tuya a muerte", concluye el joven.

