INTERNACIONAL
Europa en guerra

Zelenski, sobre el plan de paz de 28 puntos: "Ucrania podría enfrentarse a una decisión difícil: o perder la dignidad o correr el riesgo de perder un socio clave"

Ucrania debería dar una respuesta a EEUU este jueves, Día de Acción de Gracias, mientras Putin afirma que el texto podría servir de base para una solución pacífica a la guerra, pero aclara: "No se ha discutido con nosotros"

efe
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Con el paso de las horas, y tras la filtración rusa del documento de 28 puntos para la paz en Ucrania, se van conociendo más detalles de la propuesta, elaborada por dos hombres de negocios ajenos a la diplomacia y la política: Steve Witkoff, ex promotor inmobiliario y enviado de Trump para Oriente Próximo, y Kiril Dmitriev, director del fondo soberano de Rusia. Es, fundamentalmente, una sucesión de peticiones maximalistas rusas mezclado con codicia estadounidense y absoluto desprecio por la posición europea.

El punto más controvertido, y que resulta intragable para Ucrania y Europa, es otorgarle el control de la región de Donetsk aún no ocupada a Rusia (punto 21); de hecho, Hayovyshyn, la embajadora de Ucrania en la ONU rechazó el acuerdo: "Ucrania no aceptará límites a su derecho a la legítima defensa ni al tamaño y las capacidades de sus Fuerzas Armadas. Tampoco toleraremos ninguna infracción a nuestra soberanía, incluido nuestro derecho soberano a elegir las alianzas a las que queremos unirnos". Sin embargo, Zelenski se ha mostrado más críptico este viernes, en un mensaje solemne a la nación: "Ucrania podría enfrentarse a una decisión muy difícil: o bien perder la dignidad o correr el riesgo de perder un socio clave, o bien aceptar 28 puntos difíciles o bien afrontar un invierno extremadamente duro, el más duro de todos", ha dicho el presidente ucraniano, que ha hablado este viernes con el canciller Merz, el 'premier' Starmer, el presidente Macron y la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.

"La próxima semana será difícil. Habrá mucha presión, tanto política como informativa, para dividirnos", sigue su discurso Zelenski. "Propondré alternativas, pero definitivamente no le daremos al enemigo motivos para decir que Ucrania no quiere la paz", dijo Zelenski.

Friedrich Merz, canciller de Alemania, detalló por qué es contrario al plan con el siguiente argumento: "La línea de contacto debe seguir siendo la base de cualquier negociación", en referencia a la entrega total de Donetsk a Rusia. Y Kaja Kallas, jefa de la diplomacia europea, resumió la postura de la Unión: "El plan europeo tiene dos puntos: primero, debilitar a Rusia; segundo, apoyar a Ucrania". Donald Tusk, primer ministro de Polonia, escribió en su cuenta de X: "Todas las decisiones relativas a Polonia serán tomadas por polacos. Nada sobre nosotros sin nosotros. En materia de paz, todas las negociaciones deben incluir a Ucrania. Nada sobre Ucrania sin Ucrania".

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo en una entrevista de radio que considera que el próximo jueves, Día de Acción de Gracias, es una fecha límite adecuada para que Ucrania acepte una propuesta de paz respaldada por Washington para poner fin a la guerra. "He puesto muchas fechas límite, pero si las cosas van bien, tiendes a ampliarlas. Pero creemos que el jueves es un momento adecuado", dijo en el programa The Brian Kilmeade Show de Fox News Radio.

La reacción del Kremlin

Por su parte, Vladimir Putin afirmó que el plan de paz estadounidense presentado por la Administración de Donald Trump podría servir de base para una solución pacífica a la guerra, pero aclaró que "no se ha discutido con nosotros". Durante su intervención en el Consejo de Seguridad de Rusia, Putin señaló que había recibido el texto del plan de paz estadounidense, pero que no lo había debatido en profundidad con la parte rusa.

Putin culpó a Ucrania y a Europa de que la propuesta no se haya negociado antes con Moscú: "La Administración estadounidense no ha logrado hasta ahora obtener el consentimiento de la parte ucraniana. Ucrania se opone".

"Al parecer", dijo Putin "Ucrania y sus aliados europeos siguen engañados y sueñan con infligir una derrota estratégica a Rusia en el campo de batalla". El líder ruso cree que esta postura "no se debe tanto a una falta de competencia sino más bien a una falta de información objetiva sobre la situación real en el campo de batalla"