El mayor éxodo humano del planeta: China se prepara para su Año Nuevo
En la víspera del año nuevo chino, salimos de madrugada de la estación de tren de Shanghai, que bullía como un hormiguero. Hemos viajado durante 12 horas hasta Longkou, al noreste de China. Todo el gigante asiático se está moviendo estos días: se estima un récord de 9.500 millones de desplazamientos, el mayor éxodo humano del planeta.
Este año, el Gobierno ha ampliado las vacaciones a nueve días, prolongando esa pausa colectiva en la que China, por un instante, deja de producir para volver a casa y descansar. Los trenes que alcanzan los 350 kilómetros por hora cruzan el país con una puntualidad milimétrica. Desde la ventanilla se distinguen aldeas dispersas junto a hileras de rascacielos que surgen en medio de la nada como maquetas a escala real.
El desarrollismo desenfrenado que ha vivido China en las últimas décadas se revela como un fenómeno tangible y visible en cada uno de los 160.000 kilómetros operativos de vía, 50.000 de alta velocidad, que conectan nucleos urbanos y rurales por todo el país.
