El universo de Jean-Marie Rossi, el anticuario francés que conquistó el mundo y que «enseñó a ser mujer» a Carmen Martínez-Bordiú, saldrá a subasta en Sothebys entre el 5 y el 11 de marzo. Una selección de muebles, pinturas y objetos de decoración de la legendaria galería Aveline en la Plaza Beauvau de París y de su residencia en Rueil-Malmaison (donde se casó y vivió con la nieta de Franco) serán expuestos y vendidos al mejor postor en un evento que aspira a ser también un homenaje a «una carrera extraordinaria».
Cuatro años después de la muerte de Rossi a los 91 años, su hija Marella se suma a lo que se anuncia como una retrospectiva que pretende ensalzar "su audacia unánimemente reconocida" y su fama como "visionario de las antigüedades". "El gusto de Rossi fue la originalidad de las formas", destaca el experto en mobiliario del siglo XIX Bill Pallot. "Estaba sobre todo interesado en objetos inusuales que se adelantaban a su tiempo".
La subasta y la exposición De un mundo al otro llegará acompañada por un libro, Breves reencuentros: 65 años de descubrimientos de Jean-Marie Rossi, que reivindica su contribución a la condición de París como capital del arte del siglo XX, su papel como "coleccionista aficionado" y su contacto constante con la crème de la crème del mundillo cultural.
"Vamos a celebrar una personalidad extraordinaria, tanto al hombre, como al anticuario y al coleccionista", ha anunciado Sothebys, que destaca "el lugar esencial ocupado por Rossi durante más de 60 años en la vida cultural y artística francesa". Se desconoce a estas alturas si Carmen Martínez-Bordiú, tercera esposa de Rossi, acudirá a la cita parisina en recuerdo de su ex marido, con quien siguió teniendo una cordial relación tras su divorcio en 1995, diez años después del nacimiento de su hija Cynthia.
La celebración de la subasta ha vuelto en cualquier caso a poner en candelero la relación entre el anticuario y la nietísima de Franco, a quien llamaba cariñosamente la petite duchesse. Se conocieron en un crucero en el Mediterráneo organizado por Olimpia de Borbón y dinamitaron meses después los convencionalismos con la diferencia de edad (22 años) y las rupturas de sus respectivos matrimonios.
La tragedia unió aún más sus destinos: Carmen perdió a su hijo mayor, Francisco, en un accidente de tráfico, y Jean-Marie lamentó un año después la muerte de su hija Mathilda en otro terrible suceso en aguas de Acapulco con la hélice de un barco. El nacimiento de Cynthia Francisca Matilda Rossi, el 28 de abril de 1985, contribuyó a cerrar las heridas de los dos hijos fallecidos y a garantizar la dicha de la pareja durante una década en la que acapararon las portadas de las revistas del corazón.
Conocido por su buen humor, el propio Jean-Marie Rossi despistó en cierta ocasión a los paparazzi alegando que él era realmente el padre del novio de Carmen, y que la nietísima había regresado ya a París con su acompañante. Durante su vida en común, la popular pareja se instaló en la mansión de Rueil-Malmaison, donde también vivía su ex Barbara Hottinger y los tres hijos de ambos: Marella, Mathilda y Frederick (el anticuario se casó por cuarta vez con Marie Grimaux).
Gran parte de los muebles de Rueil-Malmaison saldrán precisamente a puja en Sotheby's. Entre ellos, piezas del siglo XVIII y XIX firmadas por André Charles Boulle, Mathieu Criaerd o Philippe Claude Montigny, junto otras modernas y contemporáneas de Paul Jouvre, Jenan Fautrier o Carlo Bugatti.
Rossi fue un anticuario atípico, con un pie en el pasado y otro en el presente, lo que le convirtió en uno de los primeros coleccionistas de pop art, con especial predilección por Roy Lichtenstein. Su hija Marella dio continuidad a esa doble querencia con exposiciones de arte contemporáneo en colaboración con la galería Continua. Y su hija Cynthia, fruto de su unión con Carmen Martínez-Bordiú, siguió a su manera la tradición cambiando la toga de abogado por los pinceles de artista.

