MADRID
Cultura

El festival de circo que más explota la adrenalina y demuestra que también es para intelectuales

La segunda edición de Riesgo presenta en Madrid seis montajes internacionales de acrobacia, malabarismos, danza, teatro y manipulación de objetos

La compañía DelsAltres, en su espectáculo 'Bürstner's Club'.
La compañía DelsAltres, en su espectáculo 'Bürstner's Club'.E. M.
Actualizado

Espectáculos de circo contemporáneo sorprendentes y riesgosos existen en abundancia, pero no es habitual, y menos en España, poder disfrutar de un menú que abarque «de la sencillez más cruda a la explotación de la adrenalina como bandera». Así, como lo resume la directora artística Eva Luna García-Mauriño, podría describirse, justamente, el Festival Riesgo de la Comunidad de Madrid, que, tras su estreno del año anterior, repite edición con siete espectáculos internacionales para profundizar en las diferentes corrientes de las artes circenses.

Si en su presentación pasada se trató de introducir al público en el carácter plural de la disciplina, con montajes que viajaban de las estéticas clásicas a las dramaturgias más actuales, la intención de la reválida de Riesgo es mostrar esta vez «cómo el circo convive, se nutre y se construye a partir de otras artes, con la hibridación como motor», según explicó en la presentación de la programación la artífice de esta cita anual, quien, antes de pasarse a la gestión cultural, ejerció ella misma de acróbata y bailarina.

De nuevo, los malabarismos, la manipulación de objetos, el teatro, la danza, la música en directo y las acrobacias tomarán los Teatros del Canal, del 12 de febrero al 1 de marzo, en una apuesta tenaz por el público juvenil y adulto, pues es principio también de Eva Luna García-Mauriño demostrar que el circo no es sólo un asunto de la emoción y del asombro infantiles.

Por ello, los espectáculos procedentes de Bélgica, Canadá, España, Francia y Suiza, cuatro de ellos nunca exhibidos en el país, comparten «el deseo de contar y hacer sentir desde el cuerpo, el movimiento y la imagen», más allá del puro entretenimiento, y «sin renunciar a la complejidad intelectual». Al circo ya no sólo se acude por el vértigo, por el estupor del riesgo, sino que también pueden despertarse la reflexión, lo poético, la intimidad, el humor, el sentimiento de comunidad o la mera investigación formal.

People Watching, Les Vélocimanes, Associés, DelsAltres, Cirque la Compagnie, Collectif d'équilibristes y Takakroar son las compañías que desplegarán su excelencia única, con el afán de confirmar que el circo merece una presencia que desborde los márgenes artísticos. Acompañados, además, del maestro italiano Roberto Magro, que ofrecerá una ponencia divulgativa, pues Riesgo también pretender promover el pensamiento sobre las artes circenses.

Antes, inaugurará el festival la formación canadiense People Watching, con su debut Play Dead (Hacerse el muerto), donde el malabarismo, las acrobacias y el trapecio se sostienen en un escenario que recrea una sala de estar de muebles barrocos. Sus seis artistas, que coincidieron en la escuela de circo de Montreal, crearon la compañía en plena pandemia y ahora recuperan en escena aquella atmósfera surrealista, desde el humor absurdo y la belleza cotidiana. Con la llana intención, en su nacimiento y hoy, de conectar con el público, causó sensación y la crítica subrayó entonces que habían reinventado el género.

El montaje 'Pandax' de Cirque la Compagnie.
El montaje 'Pandax' de Cirque la Compagnie.J. M.

La compañía belga Les Vélocimanes Associés será quien les tome el relevo, con su espectáculo Der Laud (La carrera), estrenado hace ocho años en coproducción con el Cirque du Bout du Monde. Sus dos malabaristas se lanzarán bolas, harán equilibrismos con platillos sobre varillas o se batirán en duelo con guantes de boxeo, pero todo ello a ciegas, con las cabezas ocultas bajo unos cubos, en una serie de números rupturistas, cual experimentos inútiles, inspirados en los universos de los cineastas Peter Fischli, David Weiss y David Lynch.

La representación patria de Riesgo la asumirá la valenciana DelsAltres, fundada por Eleonora Gronchi y Pablo Meneu, que acuden con el premiado Bürstner's Club. Colgados a siete metros de altura, bailando y cantando o volando hacia sus compañeros, los siete personajes encararán el miedo a la soledad o la angustia ante el vacío, recuperando sobre la pista esa vida comunitaria de las compañías de circo itinerantes.

También a lo road circus, la compañía franco-suiza Cirque la Compagnie adaptará a los Teatros del Canal su espectáculo de carpa Pandax, que es un homenaje al circo antiguo. En un viaje en carretera de cinco hermanos que regresan del funeral del padre, entrenarán acrobacias de báscula, lanzamiento de cuchillos, palo chino, escaleras autoportantes... y con banda sonora en directo incluida.

A situaciones inverosímiles también se enfrentará el trío francés de Takakrôar, integrado por la amistad inseparable de Dimitri Lemaire, Charly Sanchez y Louison Lelarge, que en su Si c'est sur c'est pas peut-être (Si es seguro, no hay duda) trata de subvertir lo cotidiano, desde el desafío absurdo y las acrobacias, arropados bajo una yurta.

Como despedida, la compañía gala Collectif d'equilibristes ironiza con esas ganas de esconder la cabeza ante las dificultades, en Le complexe de l'autruce (El complejo de avestruz), donde nueve artistas recurren a su marca de la casa: el equilibro sobre manos. Una metáfora sobre la vida y otra de las tantas con las que el propio festival Riesgo desafiará al público.