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La decoración y la arquitectura se han convertido en el mejor escaparate de estilo que se posicionan en busca de nuevos valores y con unos fines muy concretos. Ambas disciplinas son un mundo donde la puesta en marcha de nuevos procesos creativos, así como la implementación de materiales curiosos y la apuesta como campos de pruebas de nuevos métodos de construcción, suman en su favor.
Si de repente descubrimos que uno de los métodos tradicionales para el correcto mantenimiento en el tiempo de nuestros muebles pasa por quemarlos literalmente con fuego, la incertidumbre, a priori, se apodera sistemáticamente de nuestras mentes. Y eso ocurre porque asociar fuego y mobiliario o construcción, sobre todo si está elaborado en madera, no es un buen equipo. Sin embargo, si investigamos más detenidamente este proceso, descubriremos que en Japón existe una técnica milenaria, que se remonta al siglo XVI, llamada Yakisugi que pone en valor este sistema para conservar durante más tiempo todo tipo de objetos, muebles y construcciones elaborados con madera.
Shou Sugi Ban, un proceso con un larga historia
La técnica nipona también es conocida con el nombre de Shou Sugi Ban, que significa tablas de cedro quemadas -debido a que esta madera era la más utilizada en el país oriental para la construcción de estructuras y productos de madera-, genera un original efecto estético que, además de resultar llamativo, prolonga la durabilidad del material. Y el sistema, tal cual, se reduce a quemar la superficie de madera de estos artículos con un soplete o una chimenea para posteriormente apagarlo con agua y cepillarlo intensamente para un mejor acabado. En algunas ocasiones se le aplican aceites y resinas naturales para proteger este acabado. Así, en arquitectura, por ejemplo, este tratamiento protege de posibles ataques de organismos corrosivos, repele el agua y reduce el daño solar.
Quemar muebles... de autor
Como no podía ser de otra manera, la decoración ha dado un paso más, ha hecho suyo el proceso de origen japonés y lo ha incorporado, por ejemplo, en el especial trabajo del diseñador alemán Marteen Baas, cuyo mobiliario creado para la firma Moooi bajo el nombre de Smoke collection sorprendió a más de uno en su presentación a los medios en el año 2012.
Irreverente, conceptual y teatral, términos que lo definen perfectamente, responden a la idea que el propio creativo quiso imprimirle a este curioso trabajo. De la colección, sus asientos reventaron el mercado con unos precios que los elevaron a la categoría de objetos de colección.
'Burning' muebles, tendencia hoy... ¿o reivindicación?
Pero la noticia en torno a esta curiosa tendencia Burning ha encontrado una nueva realidad para convertirse en plena actualidad. Recientemente, a finales del mes de enero, el diseñador Vince Skelly, de la galería norteamericana Marta, en Los Ángeles, organizó una curiosa muestra creativa en la que invitó a 22 artistas de diferentes procedencias a crear mobiliario y útiles relacionados con la decoración usando la madera quemada del reciente incendio ocurrido en las montañas de San Gabriel, próximas a Los Ángeles, y que devastó grandes plantaciones arborícolas de pinos, cedros, encinas o fresno; una idea que gran repercusión y calado mediático que tuvo un enorme respaldo.
De este modo, se pretendía visibilizar la importancia de estas especies vegetales que, incluso después de haber sufrido un proceso tan destructivo, tuvieron una segunda vida y dejaban constancia de su vida anterior a través de vetas, nudos e irregularidades. Una muestra que se convirtió en la disculpa perfecta para entender la interacción en la naturaleza de la acción del hombre y el cambio climático.
El arte quemado en piezas de uso cotidiano se presenta así en el acabado de cada una de estas obras y en su posible funcionalidad y que abarcan desde taburetes, mesas auxiliares, asientos y cajoneras hasta objetos totalmente simbólicos. Todos ellos pretenden ser un homenaje a la naturaleza perdida y a enfatizar la acción del hombre en el medioambiente, un proceso totalmente reivindicativo que busca la conciencia social de manera global.





