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La funcionalidad es la característica primordial de esta vivienda del barrio de San Bernardo, en Madrid. Su distribución original, la de las llamadas casas de adelante atrás (entre medianeras), era un condicionante muy importante, ya que compartimentaba la distribución. Su nueva organización, con una mayor proyección de los huecos, obligaba a una parcelación diferente.
Había que redirigir la transición entre las habitaciones y conseguir un mayor aprovechamiento de los metros. Estudio Reciente, con Carlos Tomás al frente, ha conseguido hacer un nuevo trazado y los 200 metros originales están ahora mucho mejor aprovechados. «Los clientes querían un proyecto con pequeños detalles de contemporaneidad, pero a la vez con cierto estilo clásico», explica Tomás.
Esta partición obligó a adoptar una nueva fórmula con un objetivo: gestionar el plano alrededor del distribuidor circular de la entrada. «Hemos formulado un clásico revisitado, que no responde a la idea clásica de Madrid ni de España. Las habitaciones ahora respiran un aspecto más centroeuropeo. Todo funciona en relación a unos ejes que organizan la distribución. Ahora hay zona de día y de noche, y todo está mucho mejor aprovechado», añade.
En esta adaptación resulta muy importante el papel de los colores, que funcionan y se armonizan entre ellos, que dominan cada espacio y en los que el engamado resulta perfecto. Los tonos caldero y granate están muy presentes. La misma fórmula se presenta cuando se habla de materiales: algunos, como la moqueta, el suelo de nogal o el travertino rojo, tienen todo el sentido para conseguir una armonía plena.
«Hay detalles muy habituales del estudio donde queda patente el sello personal, como los arcos de medio punto que funcionan como espacios de transición. Fue un idea muy buena que redirige los pasos entre las diferentes estancias. La misma intención se buscó con la incorporación de las molduras de yeso en los techos, una práctica más estética que funcional y que en la zona del estudio y del salón aporta un valor extra», aclara.
En cuanto al mobiliario, se ha apostado por un mix perfectamente orquestado entre piezas heredadas de la familia, como las butacas Granada de Javier Carvajal, escogidos diseños de firma y mobiliario creado por el estudio. Entre todos se consigue la atmósfera perfecta.




