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Si A medio camino entre el ensayo especulativo y un thriller a lo Frederick Forsyth, Si Rusia ganara, el reciente libro del politólogo alemán Carlo Masala, juega con la idea de que Moscú decidiera poner a prueba la solidez militar de Europa. En poco más de cien páginas, con un estilo más cinematográfico que literario, el autor se mueve entre la ficción y el análisis de las notables debilidades estructurales del continente en materia de defensa.
Si Rusia ganara
Traducción de Juanjo Estrella. Península. 192 páginas. 16,90 ¤ Ebook: 10,99 ¤
El argumento es el siguiente: tras la firma de una paz precaria con Ucrania, y antes de dar tiempo a rearmarse a los países de la Unión, el Kremlin decide realizar una incursión militar en el Báltico, tomando dos localidades fronterizas en Estonia, y activando acciones de sabotaje en Alemania y el Reino Unido. Un escenario similar al de Perejil, que pondría a prueba la determinación de la Alianza Atlántica.
Una pregunta pende en el aire, a saber: ¿quién está dispuesto a iniciar un conflicto militar a gran escala, incluyendo una posible escalada nuclear, por un pequeño territorio en la frontera oriental de la Unión? El rápido movimiento del ejército ruso revela las profundas fisuras que existen entre los distintos socios de la OTAN: el belicismo de algunos Estados fronterizos, las reticencias francesas, la ambivalencia húngara e italiana (a España ni se la menciona) y el desplazamiento de Washington hacia el Pacífico.
Algo lineal en su planteamiento, la mayor virtud de Si Rusia ganara es su anclaje en datos empíricos. Se diría que, con este relato, Masala busca despertar a los europeos de una autocomplacencia estratégica, que se ha mostrado a menudo remisa a asumir los sacrificios necesarios en defensa. "En toda Europa -leemos- hay planificadores militares que temen que, en caso de un conflicto a gran escala con Rusia, las fuerzas de defensa europeas presenten tantas brechas de capacidad que el territorio de la OTAN solo pueda defenderse a expensas de considerables pérdidas".
Una de las lecciones que extraemos del libro es que nuestras posibilidades de respuesta son menores de lo que pensamos, a no ser que estemos dispuestos a poner cientos de muertos diarios sobre la mesa. De lectura iluminadora y rápida, sin pretensiones de alta literatura, Si Rusia ganara nos invita a asumir con urgencia los retos a los que se enfrenta Occidente y a repensar unas políticas de defensa gestionadas durante años bajo la ingenua premisa del final de la historia.


