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Tras su espantada del día anterior, cuando declinó declarar por no encontrarse "en condiciones de ello", Marius Borg Høiby regresó este jueves al estrado del tribunal de Oslo. Aparte de manifestar su inocencia respecto a la presunta violación de la mujer que intervino el miércoles, ocurrida en un hotel de la capital noruega en noviembre de 2024, el hijo de la princesa Mette-Marit habló sobre su aislamiento en la cárcel como recluso acusado de varias agresiones sexuales, así como admitió su fijación con las "aberturas genitales" que filmaba con su móvil.
Marius permanece recluido en prisión preventiva por un periodo de cuatro semanas, hasta el 2 de marzo, en la Oslo fengsel (Cárcel de Oslo), un establecimiento penitenciario con capacidad para 243 presos. Allí, aseguró, se le trata "como a cualquier otro". Es ya la tercera vez que el hijo de la princesa, a quien se juzga por 38 delitos que incluyen cuatro supuestas violaciones, se encuentra en prisión preventiva. Ya estuvo entre rejas en 2024 y en 2025.
Marius explicó que el ambiente en la prisión está dividido: "Están los que han sido condenados por pedofilia y violación, y luego están todos los demás. Los condenados por pedofilia y violación no lo pasan demasiado bien". Ellen Holager Andenæs, su abogada defensora, le preguntó por sus anteriores estancias en la cárcel: "Si sólo te relacionabas con gente condenada por pedofilia y violación, ¿quizá era un tema del que hablar?".
"Yo no estaba con ellos, estaba con todos los demás", respondió Høiby.
"¿Por qué no estabas con ellos si estabas acusado de violación?", preguntó de nuevo Andenæs.
"Porque la gente pensaba que era una mentira", dijo él.
Andenæs preguntó entonces si las violaciones son "un tema popular" en la cárcel. Hablando en voz más bien baja, Marius indicó que "lo peor por lo que se puede estar en la cárcel es por violación". La abogada le preguntó si ese tipo de delito "no está bien considerado" entre los demás presos. "Por supuesto que no", contestó el hijo de la princesa. "Por eso ahora estoy en régimen de aislamiento, sin contacto con nadie".
En cuanto a la declaración del día anterior de su presunta víctima, conocida por los medios noruegos como "la mujer del hotel", Høiby se defendió de la acusación de que la agredió sexualmente mientras dormía o estaba inconsciente y de que, además, filmó los hechos. El hijo de Mette-Marit, nacido de una relación anterior al matrimonio con el príncipe heredero Haakon, afirmó que cree que la mujer vio que él estaba filmando y añadió que ella misma había dicho en la fiesta en que se conocieron que quería ser modelo de la plataforma digital OnlyFans.
"No le pedí permiso, pero ella tampoco dijo que no y no hay duda de que se dio cuenta de que estaba filmando", sostuvo. "¿Por qué no tengo dudas? Son 16 minutos de grabación en los que tengo una mano sujetando el móvil y la otra haciendo otra cosa. Fue la situación en que nos encontrábamos la que me hizo pensar que filmar no era un problema".
El fiscal Sturla Henriksbø le preguntó posteriormente cómo pudo interpretar que la mujer le había dado su consentimiento. "Tampoco pregunté si podíamos tener relaciones sexuales, pero es evidente que mantuvimos relaciones sexuales consentidas", replicó Marius. "Había... química. Es muy difícil de explicar. En unos vídeos, ella es muy activa y ruidosa. En otros vídeos, no tanto. Pero cuando has tenido relaciones sexuales tanto tiempo hay un entendimiento mutuo de que se tienen relaciones sexuales. No hubo ningún 'no', ningún 'no tengo ganas de esto'".
Henriksbø quiso saber por qué Marius había grabado vídeos durante el encuentro, los cuales fueron descubiertos meses más tarde por la Policía en una aplicación encriptada de su móvil. "Me gusta grabar vídeos", dijo el acusado. "¿Le gusta grabarlos o le gusta verlos después?", preguntó el fiscal. "Ambas cosas", aclaró Marius.
Henriksbø llamó también la atención sobre un detalle de las grabaciones: "En todos estos vídeos no se ven mucho ni la cara ni el pecho, sino que se filma específicamente la abertura genital. ¿Por qué?". Marius evitó explayarse: "Creo que se explica por sí solo". El fiscal le preguntó entonces si es "eso" lo que le interesa. "Sí", admitió Marius.



